Revista viernes


Tratamientos no invasivos a nivel ginecológico

ESTE TIPO DE PADECIMIENTOS NO VAN LIGADOS A LA EDAD DE LA MUJER, ALGUNAS DEPORTISTAS DE ALTO RENDIMIENTO TRAS UN IMPACTO REQUIEREN LA TERAPIA, LO MISMO QUIÉNES PADECEN DE SOBREPESO AL VERSE AFECTADO SU PISO PÉLVICO

HEIDI LLANES

04 de diciembre de 2019 03:07 PM

Cada vez es más frecuente encontrar tratamientos no invasivos o mínimamente invasivos que atiendan los problemas ginecológicos. Se trata de procedimientos ambulatorios que demuestran eficacia en su aplicación y los resultados esperados.

Generalmente este tipo de alternativas de tratamiento están dirigidas a esas pacientes que no son aptas para cirugía, cuentan con alguna contraindicación o simplemente desean evitarse ese paso por el quirófano, indica la doctora Iliana Giovannetti, especialista en ginecología, obstetricia y ginecología estética.

Una de estas alternativas se enfoca en el tratamiento para la incontinencia mediante el uso de ondas electromagnéticas, que inicia por fortalecer el piso pélvico, corrigiendo el problema en el 95% de los casos, sin recurrir a la cirugía ni a la invasión del cuerpo, explica la especialista.

La novedosa técnica, además representa comodidad para la paciente, toda vez que el tratamiento, aprobado por la FDA, consiste en una sesión sentada en una silla especial por 28 minutos, en los cuales la misma emite las ondas electromagnéticas que van directamente a la neurona motora, produciendo una contracción supramáxima del músculo.

Generalmente las mujeres deberían realizar los ejercicios llamados Kegel, mediante los cuales se hace una contracción voluntaria de la vagina para cortar la orina, esto ayuda a fortalecer y tonificar el área y se recomiendan 3 sesiones de 20 contracciones diarias, aunque de este número sólo resultan efectivas de 3 a 5. Con la silla, se logran 11.200 en 28 minutos, todas efectivas y sin esfuerzo alguno, advierte la doctora Giovannetti.

La paciente sólo va a sentir una cómoda vibración durante la terapia, con sesiones intermitentes. También se hace fases de drenaje y liberación del ácido láctico; además de tonificar la vejiga, ideal para mujeres con incontinencia de urgencia. Este tratamiento completo consta de seis sesiones en tres semanas y está indicado igualmente para mujeres que desean incrementar su satisfacción sexual, toda vez que al fortalecer el piso pélvico, el orgasmo es más intenso.

Como los hombres también pueden sufrir de incontinencia, generalmente en casos posquirúrgicos por lesión de algún nervio, también para ellos existe un protocolo en esta silla y está en estudio para tratar la disfunción eréctil.

El láser y su amplia gama de usos

La tecnología láser es ampliamente usada en tratamientos estéticos y funcionales en la vagina. El primero es perfecto para tratar flacidez y aspecto, mientras que la parte funcional va encaminada a evitar problemas con la relación sexual, como dolor, inflamación e incomodidad al no lograr el placer, indica la doctora Iliana Giovannetti.

El tratamiento con láser se denomina como mínimamente invasivo, porque si bien no constituye la presencia de incisiones ni puntos de sutura, si debe entrar a la zona vaginal para hacer una iluminación con láser en toda la pared de la mucosa, a fin de mejorar su grosor, estimular la producción de colágeno y acolcha el área, permitiendo alcanzar mayor placer, pues se reduce el diámetro en un 70%.

Si existe incontinencia urinaria, ésta se corrige al subir la pared vaginal anterior, llegando a ser complementario con el tratamiento descrito anteriormente. Este sería ideal para incontinencia de esfuerzo, porque ayuda a corregir la uretra, lo mismo que actúa en la reducción de prolapsos grado I o II.

Estos tratamientos no siguen una edad, generalmente se acude a ellos por indicaciones médicas. Con el procedimiento del láser se requieren tres sesiones con intervalos de 21 días o un mes.

Contraindicaciones

Si bien son tratamientos no invasivos o mínimamente invasivos, existen reservas en pacientes con marcapasos o con placas metálicas en la región de la cadera, para el uso de la silla, de igual manera pacientes descompensados. En el láser corren riegos las pacientes diabéticas e hipertensas no controladas.

Es de aclarar, que el láser es un tratamiento indicado en pacientes postcáncer para quiénes no se estipula terapia hormonal y que la quimioterapia y radioterapia ha generado sequedad vaginal, toda vez que la recuperación de esa mucosa se logra con este medio.

Como son tratamientos ambulatorios, la paciente puede reincorporarse inmediatamente a sus actividades. En el caso del láser, que se realiza en sala de procedimientos, lo único que requiere es la aplicación de crema anestésica y su limitación está en evitar las relaciones sexuales durante tres días.

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