Desde el viernes pasado (24 de mayo) las autoridades desarrollan operativos de control a los jet ski o motos acuáticas que circulan en el mar de las playas de Bocagrande y El Laguito, los balnearios más frecuentados por propios y visitantes.
La labor es coordinada por personal de la Policía Metropolitana de Cartagena, la Capitanía de Puerto de esta ciudad y Guardacostas (Lea: Motos acuáticas están prohibidas en las playas de Bocagrande).
Estas diligencias responden a la cantidad grande de quejas ciudadanas, especialmente bañistas de diversas procedencias que constantemente sienten amenazada su integridad por la peligrosa aproximación a la playa de estos vehículos recreativos a alta velocidad.
En desarrollo de esta tarea se verifica que estén en orden los documentos de la persona y los de propiedad y seguro obligatorio de la moto náutica, explica la subteniente Gloria Montoya Rincón, de la Policía local.
Alejandro Muñoz, jefe técnico de la Capitanía de Puerto, se encarga de corroborar la autenticidad de la documentación.
“Esto lo hacemos para evitar inconvenientes, prevenir accidentes y que no haya lesionados en nuestras playas”, agrega la oficial (Lea: La seguridad marítima).
Los operativos se intensificarán en las siguientes semanas, de manera indefinida, ante la cercanía de la nueva temporada vacacional, la de mitad de año.
Las motos acuáticas que no tengan los permisos ni la documentación en regla son inmovilizadas y retiradas por una lancha de Guardacostas.
PROHIBIDAS EN BOCAGRANDE
Los deportes náuticos para aficionados y profesionales, en este caso el uso de motos acuáticas, está prohibido en el balneario de Bocagrande.
Así está fijado legalmente en una resolución que la Dirección General Marítima (Dimar) expidió hace más de seis años (Lea: Dimar firmó acuerdo para mitigar la erosión costera).
Según ese estatuto, por no estar las playas de Bocagrande debidamente señalizadas no se puede practicar allí deporte ni atractivo acuático alguno.
Con esto se está cuidando la seguridad e integridad de los bañistas, pues allí las actividades de tal destreza los pone en riesgo, explicaba hace varios meses una fuente de la Capitanía de Puerto consultada por este periódico.
“En estas playas no están delimitadas las zonas de peligro ni las zonas de completa seguridad, no hay señales que le indiquen al bañista hasta donde puede llegar, no hay banderas, por eso está aun más prohibido el uso de estas motos”, indicaba en su momento.
Pero existe la necesidad de un escenario de práctica para los aficionados a los deportes náuticos, y son las zonas marinas de El Laguito y algunas franjas de Castillogrande, explicaba la Capitanía de Puerto.
Personas heridas y choques de alguna moto acuática con otra embarcación son los accidentes más recurrentes con este tipo de vehículos.
DIVULGACIÓN DE NORMAS
En la agenda de estas entidades estatales se prevé una gran reunión entre Guardacostas, Policía, los hoteleros, los negocios dedicados al alquiler de equipos y embarcaciones náuticas, y distintos actores del sector turístico con fines propositivos como orientar sobre servicios recreativos en el mar, capacitación en conocimientos de las normas que rigen el tema y el prevalecimiento de corresponsabilidades para la seguridad y satisfacción del turista.

