En el contexto del sistema de Parques Nacionales Naturales de Colombia, 31 áreas protegidas conservan humedales de algún tipo, los cuales se manejan con enfoque integrado y en conjunto con entes territoriales regionales y locales cuando es el caso, contribuyendo de esta manera a la seguridad hídrica de la población colombiana.
El 2013 ha sido escogido por la Convención Ramsar para invitarnos a reflexionar sobre la importancia que tienen los humedales en el aprovisionamiento de agua dulce para consumo humano, para la agricultura y para la industria. La Convención de Ramsar es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos.
Esta es la definición de humedal que hace la Convención Ramsar: "extensiones de marismas, pantanos y turberas, o superficies cubiertas de aguas, sean éstas de régimen natural o artificial, permanentes o temporales, estancadas o corrientes, dulces, salobres o saladas, incluidas las extensiones de agua marina cuya profundidad en marea baja no exceda de seis metros."
Una responsabilidad compartida
"Aguas arriba, aguas abajo. Los humedales nos conectan a todos". Este es el lema escogido por la Convención Ramsar para la celebración del día de los humedales en 2013. Esta frase podría traducirse en: "todos nos beneficiamos del agua de los humedales", lo que a su vez implicaría que "los humedales son responsabilidad de todos".
Así es, La sociedad humana es responsable del manejo del agua y, por ende, del manejo de los humedales. La responsabilidad por el manejo del agua incumbe a diferentes sectores, gobiernos, estados y ciudadanos, y debe enfocarse como una actividad que requiere cooperación e integración desde el plano local al internacional. Esto último, particularmente porque los humedales no conocen fronteras y muchos de ellos son transfronterizos, por lo cual su cuidado y conservación pueden requerir el conjunto de esfuerzos de dos o más países.
Para tal efecto, los Estados cuentan con una importante herramienta jurídica internacional, que es la resolución de la Asamblea General de las Naciones Unidas sobre "el derecho de los acuíferos transfronterizos".
En el ámbito sectorial, la industria y la agricultura pueden tomar medidas para mejorar la eficiencia en la utilización del recurso agua, mitigar sus impactos sobre los humedales e incluso llevar a cabo acciones para protegerlos y restaurarlos en el contexto de sus programas de responsabilidad social.
Nosotros, como ciudadanos del común, también podemos contribuir con la conservación de los humedales con medidas sencillas como las que todos conocemos de ahorro del agua en nuestros hogares, pero también siendo conscientes de la "huella hídrica" de nuestro consumo y actuando en consecuencia. Dicho de otra manera, todos los productos agrícolas o industriales que consumimos utilizan una cierta cantidad de agua en su producción y dicha cantidad es lo que se conoce como "huella hídrica".
Así, por ejemplo, se ha determinado que la producción de cacao deja una gran huella hídrica de casi 20.000 metros cúbicos por tonelada, mientras que una tonelada de papa utiliza solamente 287 metros cúbicos de agua.
