La Procuraduría General de la Nación entregó el informe Social, Económico y Ambiental del río Magdalena, trabajo coordinado y liderado por la Procuraduría Delegada para Asuntos Ambientales y Agrarios en ejercicio de sus funciones preventivas y de control de gestión, y a través del cual se pretende contribuir en la construcción de una política pública para el principal río de Colombia.
En el acto que se llevó a cabo en el Hotel Dann Carlton de Barranquilla estuvieron presentes el procurador General de la Nación, Alejandro Ordóñez Maldonado; la ministra de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Luz Helena Sarmiento; el director de Cormagdalena, Augusto García Rodríguez; el Procurador Delegado para Asuntos Ambientales y Agrarios; Oscar Darío Amaya; el gobernador del Atlántico, José Segebre; el alcalde de Cartagena, Dionisio Vélez; alcaldes de varios municipios colombianos y los procuradores judiciales regionales y municipales y los directores de las diferentes corporaciones que tienen que ver con el medio ambiente, especialmente los de las zonas de influencia del río Magdalena.
El procurador Ordóñez hizo un llamado al Estado colombiano para que mire más hacia la principal arteria fluvial del país, ya que tiene influencia en el 49 por ciento de la población colombiana.
“Más allá de ser la gran arteria que es para el país, el Magdalena trae consigo unas dinámicas sociales, económicas y ambientales muy interesantes, que no sólo se limita a la orilla o la ribera, sino muchas zonas de influencia. Por lo que representa un servicio de sustento por el país. Sin embargo, los asentamientos humanos que se han asentado en sus orillas han dejado una huella poco sostenible que a lo largo de los años se han venido manifestando en la contaminación de aguas y en la disminución de la biodiversidad”, dijo Ordóñez Maldonado.
Destacó los esfuerzos de Cormagdalena, con Augusto García a la Cabeza, por rescatar la navegabilidad del río. “Pero el río es mucho más que autopista de navegabilidad, es un elemento social. Es un estado social, económico y ambiental. En materia social nos llama la atención en relación con la educación en la cuenca del río Magdalena las tasas de analfabetismo son mayores en la Región Atlántica.
El promedio de deserción escolar del período 2007 a 2011, aunque viene descendiendo, fue 5,7%. Lo cual sigue indicando que una pérdida de oportunidades para la participación del aula de clases como un espacio para el afianzamiento en la importancia del cuidado del medio ambiente y el establecimiento de vínculos entre la infancia y la educación y la sostenibilidad ambiental.
Aseguró que el 63 por ciento de los municipios de la cuenca no ha formulado el plan de racionalización de plantas de sacrificio animal. En materia de desempleo sorprende que los departamentos de Caldas, Quindío, Risaralda y Tolima tienen niveles superiores a los del resto del país. Del total de municipios que respondieron la encuesta, 266 informaron que el porcentaje de población infantil es menos del 15% del total de la población de sus jurisdicciones, “cuya edad se encuentra entre los 5 y 17 años”.
“Es reprochable que el 34 por ciento de los municipios que contestan la encuesta manifiestan desconocer el porcentaje de minería ilegal que se práctica en sus jurisdicciones”, sostuvo Ordóñez Maldonado.
En materia ambiental señaló que, los 396 municipios que hacen parte de la Cuenca del río Magdalena, “que es alentador conocer que la mayoría de ellos, 183, informa contar con una planta de potabilización de agua, aunque no todas se encuentran en funcionamiento”.
También resaltó que el 76 por ciento de los municipios que hacen parte de la cuenca, tienen el servicio de acueducto en su población urbana. Por su parte, 84 municipios cuentan con menos del 25% de cobertura del servicio de acueducto en áreas rurales y 92 de ellos cuentan con una cobertura solamente del 25% al 50% del área rural.
El gobernador del Atlántico, José Antonio Segebre, dijo durante su intervención que en su Departamento están preocupados porque “tenemos tres municipios que afectan seriamente al río Magdalena: Ponedera, Palmar de Varela y Malambo. No tienen plantas de tratamiento adecuadas para verter las aguas residuales al río y eso afecta seriamente las posibilidades de muchos ciudadanos que dependen de diversas actividades que hacen en este gran afluente”.
Agregó que en el caso de Malambo se ha hecho un estudio para revertir esa problemática “y se determinó que para darle agua y alcantarillado a los habitantes de ese municipio se requieren 105 mil millones de pesos, pero para el tema específico de la planta de tratamiento y poder verter las aguas de manera adecuada, la inversión podría estar en $25 mil millones”.
Augusto García Rodríguez, director de Cormagdalena, planteó muchas alternativas de navegabilidad que se pueden tener con la recuperación del cause del río Magdalena, entre ellas, que los costos del transporte se disminuirían entre un 50 y 40 por ciento.
“Mientras construir 45 vías como la Ruta del Sol nos costaría 182 billones de pesos, la recuperación del río Magdalena apenas sería de $2,2 billones. Y se moverían muchas más toneladas de carga que las que se hacen actualmente vía terrestre. Y otra cosa el impacto ambiental es mucho menor si se navega por el río que el combustible que se necesita, para las tractomulas, por ejemplo”, puntualizó García.
Por su parte, el alcalde de Cartagena, Dionisio Vélez, dijo “que lo ha manifestado el director de Cormagdalena es algo que se ha venido planteando a nivel nacional y para la Región Caribe será importante. La utilización del río Magdalena como medio de transporte, creo que es una dinámica que tiene que llegar. No podemos esperar más. Colombia cuenta con una infraestructura hecha que es el río y yo creo no podemos ponernos a inventar lo que está inventado. En otros países los ríos son muy bien aprovechados y este es el inicio de una oportunidad para poner en la palestra nacional que el Magdalena debe convertirse en esa vía de comunicación y de transporte para el país”.
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