Un árbol de roble que cayó sobre una vivienda en el barrio Boston durante el aguacero que se registró en la tarde del domingo, destruyó la habitación de la misma y sus ramas causaron daños en un apartamento contiguo.
El hecho, que causó varios daños materiales, no dejó víctimas.
Yorlis Pico, residente de la vivienda más afectada, mostró una carta en la que la Asociación de Vecinos del barrio Boston solicitaba la intervención del EPA (Establecimiento Público Ambiental) para podar dos árboles de roble que amenazaban con caer sobre su residencia.
Según se narra en el documento, la situación se complicó el pasado 16 de septiembre, cuando se registró un vendaval en la ciudad y debilitó los dos árboles.
Amalia Guzmán, prima de Yorlis Pico, quien se encontraba en la vivienda durante el incidente, contó que ellos presintieron la caída del árbol por la manera en que la brisa lo sacudía.
“Yo me asomé y me di cuenta cómo se movía ese árbol y le dije a la esposa de mi primo que saliera porque el árbol se iba a caer, y apenas ella salió se cayó el árbol sobre la casa. Si ella no sale en ese momento, el árbol ha podido caerle encima”, manifestó Amalia.
La vivienda de Rafael Imitola también resultó afectada. Las ramas destruyeron el tejado y el agua lluvia dañó varios de sus electrodomésticos: nevera, colchones y un televisor.
Alberto Miranda, de 55 años de edad, quien manifestó padecer problemas de presión arterial, quedó atrapado en la residencia de Imitola, debido a que las ramas bloquearon la puerta de la vivienda.
Los afectados le piden al EPA que sea más atento con estas situaciones y que les respondan la solicitud, para evitar que se repita la situación con el otro árbol de roble que permanece plantado.
En el barrio El Espinal
Por otra parte, en el barrio El Espinal, frente al Castillo de San Felipe, cayó un árbol sobre un local en el que funcionaba un taller de soldadura eléctrica, durante el vendaval del 16 de septiembre y aún permanece sobre las paredes del mismo.
“De la Oficina de Atención y Prevención de Desastres todos los días me dicen que van a venir a ver el daño y todavía los estoy esperando. Si yo hubiera presentido que ese árbol se iba a caer, lo hubiera cortado aunque me multaran. Llevo 15 días sin trabajar”, aseguró Adonis Macías, propietario del taller.



