El próximo 16 de octubre empezará oficialmente el más grande desafío que la Escuela Taller haya enfrentado en sus 20 años de historia: manejar los monumentos de Cartagena de acuerdo con el contrato que deberá firmar con el Ministerio de Cultura.
Esta nueva misión exige una reestructuración que ya está en marcha y que pretende convertirla en una Empresa Industrial y Comercial del Estado del orden distrital.
La ciudadanía recibió con entusiasmo y confianza el anuncio de que será esta institución la que continúe el trabajo que por más de 20 años realizó, con gran eficiencia, la Sociedad de Mejoras Públicas (SMP), tarea a la que renunció en junio pasado, pero que continúa desempeñando con un “contrato precario”, como manifestaron, hasta que se haga el traspaso oficial a la nueva encargada.
El manejo de los monumentos por parte de la Escuela Taller exige grandes desafíos que su director Germán Bustamante Patrón está dispuesto a asumir y que la ciudadanía y los expertos consideran podrá cumplirlos con lujo de detalles, a pesar que algunas voces que sin poner en duda las condiciones de la Escuela, aún reclaman que sea la Sociedad de Mejoras Públicas la que siga con esta misión.
Una de esas voces se puede resumir en uno de los apartes expresado por José Henrique Rizo Pombo, miembro de la SMP, en una carta que leyó durante el almuerzo con el Ministerio.
“Preocupa lo que puede ocurrir con la conservación de los monumentos y la posibilidad de que se afecten por descuido y mal manejo como ya ocurrió hasta cuando la SMP se hizo cargo de ellos, así como los graves efectos que todo esto tenga no solo en la apariencia física de Cartagena, en su condición de patrimonio histórico y cultural de la humanidad, en su imagen pública y el orgullo colectivo de los cartageneros y como importantísimo recurso turístico y fuente de trabajo e ingresos para la población cartagenera.
“¿Quién y cómo puede garantizar que nada de esto ocurra, y quién puede garantizarle a Cartagena que perdure? Lo más probable es que puede haber cambios en el Gobierno nacional y en el Ministerio de Cultura y, si no los hay, los habrá en el Distrito con los consiguientes y difícilmente evitables cambios de criterio y eficiencia en el manejo de los monumentos que tarde o temprano se presentarán”.
Sin embargo, los representantes del Ministerio de Cultura durante un almuerzo la semana pasada para anunciar su decisión fueron categóricos al informar que su decisión no está en discusión y que la Escuela Taller manejará los monumentos de Cartagena.
Así las cosas, la clave para el éxito en esta nueva etapa está en que a la Escuela se le dé autonomía y que sea blindarla de injerencias no deseables.
“Nuestra actividad tiene dos grandes componentes para lograr el éxito. Primero: mantener cuidados los monumentos, en lo cual tenemos 20 años de experiencia y segundo, que será el elemento nuevo, atender a los visitantes de los monumentos. En cuanto a la parte administrativa, si bien es un reto de mayor envergadura, no es un aspecto desconocido para nosotros pues la escuela siempre ha requerido de un manejo administrativo y financiero”, dice su director.
La clave para tener éxito en esta nueva etapa, reconoce Bustamante Patrón, es la experticia que tienen en la restauración de los monumentos y que lo harán con la participación de los jóvenes que ahora no sólo velarán por su mantenimiento y conservación, sino que, además, atenderán a los visitantes.
Los ciudadanos en general y los conocedores del tema en particular temen no sólo la injerencia de los políticos, sino también de empresarios que solo buscan un beneficio particular y no el interés máximo de esos elementos como patrimonio que trasciende su importancia como inmuebles valiosos de la humanidad.
EL CONTRATO
A pesar que la hora de la verdad está cerca, hay muchas cosas importantes aún por definir.
Con respecto al contrato con el Ministerio de Cultura existe aún incertidumbre pues esta entidad no lo ha enviado al director de la Escuela Taller y tampoco se ha hecho el debido empalme para que ésta se haga una idea clara de lo que recibe.
REESTRUCTURACIÓN
En cuanto a la reestructuración, para blindar a la Escuela Taller de los vaivenes políticos y de otro tipo de intereses que tanto preocupan a los conocedores de los manejos de la ciudad, las personas consultadas por El Universal coinciden en que es necesaria su reestructuración, que tenga una junta directiva que elija el director y le dé autonomía. De la importancia de ese cambio está consciente el equipo de trabajo de Germán Bustamante que ya dio los primeros pasos.
Como la escuela es del Estado, la modificación tiene que darse a través de un proyecto de acuerdo que deberá aprobar el Concejo, una vez el Distrito lo presente.
La Escuela envió en agosto al Distrito un borrador de proyecto para su análisis con el fin de que formalmente el Ejecutivo lo presentara al Concejo para las sesiones extras que actualmente se realizan, pero el proyecto no llegó. La próxima jugada, entonces, deberá hacerla el Distrito presentándolo al Concejo y éste al aprobarlo dará vía libre a la nueva Escuela Taller.
UN POCO DE HISTORIA
La Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) es un establecimiento público descentralizado, adscrito a la Alcaldía, con personería jurídica, autonomía administrativa y patrimonio propio creada en 1992. Desde sus inicios y hasta el 2006 fue subvencionada por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo.
La escuela, que en la actualidad tiene 200 alumnos, ha formado a 1.500 jóvenes entre los 16 y 29 años, de los barrios marginales de Cartagena y sus alrededores de los estratos 1 y 2, en oficios tradicionales.
Los programas de formación están relacionados con el patrimonio construido tales como: albañilería, carpintería, pintura, forja, cantería y jardinería como complemento de la arquitectura. Estos talleres funcionan como un equipo en donde el maestro experto en su oficio se encarga de enseñar de forma personalizada a sus aprendices y éstos a su vez practican lo aprendido en obras reales.
Entre muchas otras, los alumnos y exalumnos han participado en la restauración del Museo Naval del Caribe, el Teatro Heredia, la Casa de la Moneda, el Claustro de Santo Domingo, la Alcaldía, la Boca del Puente, algunos baluartes y muchas otros edificios históricos de la ciudad.
OPINIONES
¿Qué debe definirse para que la Escuela Taller pueda cumplir su nueva tarea?
1. ÓSCAR COLLAZOS
Escritor
Creo que la Escuela Taller, que no tiene experiencia administrativa, pero sí de manejo y conservación del patrimonio, debe ser dotada de una estructura administrativa y ser reglamentada de manera que tenga autonomía como institución pública.
2. LEÓN TRUJILLO, presidente de la Academia de Historia y del comité técnico de patrimonio.
Requiere una reorganización en su parte administrativa y ejecutiva. La entidad o institución que maneje los monumentos necesita una junta directiva que nombre al director. Esa junta debe estar constituida por diferentes sectores: instituciones del área de patrimonio, en lo local con el IPCC y la Alcaldía y en lo nacional, con el Ministerio de Cultura a la cabeza. Deberá tener autonomía y quedar protegida de dos posibles influencias.
3. IVÁN GONZÁLEZ, dramaturgo, exfuncionario de Micultura
Es necesario fortalecerla para tal fin y blindarla de las evidentes amenazas. La Escuela Taller es una institución con oficio. Es idónea y tiene autoridad moral para asumir esta responsabilidad. Lo digo con conocimiento de causa porque fui su interventor en varios proyectos académicos durante el periodo en que fui coordinador del Sistema Nacional de Formación Artística del Ministerio de Cultura.
4. ALMIRANTE ALFONSO DÍAZ, presidente ejecutivo de la Cámara de Comercio
Deberá definirse y que se elija una junta directiva con la participación del Ministerio, la Alcaldía de Cartagena y representantes de los gremios y asociaciones del sector que permitan hacer un seguimiento detallado de cada una de las obras a emprender, de su afectación o no y reforzar su capacidad administrativa, antes del inicio de la resolución que entregue el mantenimiento a la Escuela Taller.
5. MOISÉS ÁLVAREZ, director del Museo Histórico de Cartagena.
Es un gran ejercicio de construcción de país. No sólo de ciudad. Este es un trabajo que hay que abordar teniendo claro el papel del Gobierno nacional, pero también el empuje en la búsqueda de autonomía de las regiones y, en este caso, de Cartagena porque tarde o temprano estos monumentos deberán ser manejados por la ciudad que tendrá que organizarse, dejar atrás todo este largo proceso centralista para desarrollar su autonomía y esto se logra construyendo instituciones sólidas, confiables, durables y sostenibles en el tiempo.
6. ANDRÉS BETANCOURT, concejal
Tendrá que reestructurarse jurídica y administrativamente para manejar el patrimonio porque dista mucho de una organización gerencial. En resumen, tienen la intención y apostaremos a que asuma el reto siempre y cuando existan los cambios jurídicos para determinar su estructura pública y administrativa para ser autónoma y no ser simple instrumento del Ministerio de Cultura.
