La cinta reflectiva aplicada hace dos semanas sobre los cuatro resaltos pintados de amarillo que existen a lo largo de la Cuarta Avenida de Manga, no cumplió las expectativas del Departamento de Transito y Transporte (DATT) ni de los conductores que habitualmente usan esa importante vía.
Con las cintas, de nombre Stamark, se hizo un ensayo piloto instalándolas en los ‘policías acostados’ de la Cuarta Avenida para asegurar su visibilidad, creyéndose además que con este producto se garantizaba la perdurabilidad en la señalización vial para estos reductores de velocidad.
Cinco años era la garantía que dio la multinacional fabricante y distribuidora 3M para Stamark, la cinta adhesiva antideslizante, pero en estos resaltos no duró 7 días, pues ya se desprendieron de la superficie amarilla a la que estaban fijadas.
Según el DATT, los malos resultados se deben a la humedad del resalto.
También el agua lluvia y salada (cuando sube la marea) que se encharca en la vía habrían influido para que las llantas de los carros removieran la cinta rápidamente.
“Las condiciones climáticas no ayudaron mucho porque el día que pusimos la cinta llovió y desde entonces los resaltos se ha mantenido húmedos, lo cual ayuda a que la cinta se despegue”, explica José Molina, de Comunicaciones del DATT.
“Este mecanismo de señalización sí debe funcionar, pero en lugares secos. En Manga debe fijarse el Stamark en el pavimento más que en el resalto, para evitar lo sucedido”, agrega.
Por lo pronto el DATT estudia este caso en procura de encontrar una alternativa buena y duradera de señalización vial para los ‘policías acostados’.

