Una situación se ha vuelto recurrente y está directamente relacionada con la salud de los ciudadanos. En Cartagena, cada vez son más frecuentes los casos de usuarios que acuden a los puntos de dispensación en busca de los medicamentos formulados y regresan a casa sin ellos.
Entre los testimonios recogidos por El Universal se encuentran afiliados de la Nueva EPS que aseguran enfrentar dificultades constantes para acceder a sus tratamientos.
Este panorama representa un riesgo serio para la salud, pues muchas personas dependen de estos fármacos para sostener su vida cotidiana: cumplir con el trabajo, atender a sus familias o movilizarse en transporte público.
En numerosas ocasiones, los usuarios se ven obligados a pagar los medicamentos de su propio bolsillo, pese al descuento mensual del seguro; sin embargo, esta alternativa no está al alcance de todos. Le puede interesar: ¿Compró medicinas por su cuenta? Paso a paso para que su EPS le devuelva el dinero
Este es el caso de Gustavo Cuadros, trabajador de oficios varios quien espera sus medicamentos desde noviembre de 2025. Actualmente no dispone de ninguno y tampoco cuenta con los recursos para comprarlos por su cuenta, por lo que ha tenido que continuar su rutina sin ellos, apoyándose en “tomas caseras”.
Historias como la suya se repiten con frecuencia. La inconformidad, además, no se limita a la falta de medicamentos.
Como señala Osiris Diaz, cocinera que padece de dolores de espalda e insomnio y lleva tan solo ocho meses afiliada, el problema también incluye el gasto en pasajes hasta las droguerías y los copagos que se suman a la incertidumbre de no saber si el medicamento será entregado.

Nueva EPS se pronuncia sobre la falta de medicamentos en Cartagena
Frente a esa situación, desde la Nueva EPS manifestaron que la entrega de medicamentos no depende directamente de la entidad, sino de los gestores farmacéuticos contratados para este fin en distintas regiones del país.
Según explicaron, existen contratos vigentes que establecen la obligación de estas empresas de garantizar la dispensación oportuna de los fármacos a los afiliados.
La EPS, aseguró que desde su competencia, la atención médica y la formulación de medicamentos continúan garantizadas. Es decir, los usuarios siguen accediendo a consultas y reciben sus fórmulas médicas correspondientes.
En este sentido, la entidad insiste en que el problema no radica en la autorización de los tratamientos, sino en la fase posterior: la entrega efectiva de los medicamentos.
Por esta razón, la entidad sugirió consultar directamente con el gestor farmacéutico encargado de la dispensación —en este caso, Cafam— para conocer por qué los medicamentos no están siendo entregados; sin embargo, también mencionaron que al indagar por las causas, es probable que se conceda esta situación a temas relacionados con cartera y pagos, una explicación frecuente dentro del sistema de salud.
No obstante, Nueva EPS afirmó que Cafam se encuentra entre los gestores farmacéuticos que más pagos reciben por su parte, y reiteró que será esta empresa la encargada de confirmar oficialmente las razones por las cuales no estaría garantizando la entrega de los medicamentos.
Se consultó con Cafam, como fue sugerido por Nueva EPS, pero al cierre de esta edición no se había recibido respuesta.
El Universal
La falta de medicamentos es un problema que se repite en todo el país
La situación no es exclusiva de Cartagena. En los últimos meses, medios de distintas ciudades del país han reportado dificultades similares en la entrega de medicamentos a afiliados a la Nueva EPS y a otras entidades relacionadas. Puede leer: Defensoría del Pueblo reporta alza de quejas por salud en Cartagena
Las denuncias coinciden en largas filas, entregas parciales e incluso desabastecimiento de fármacos básicos como acetaminofén o diclofenaco, y medicamentos para enfermedades crónicas.
Más allá de las responsabilidades administrativas, lo cierto es que la interrupción de tratamientos pone en riesgo la calidad de vida de quienes dependen de ellos para continuar su rutina. Esta discusión trasciende trámites y contratos, ya que se trata del acceso efectivo a la salud y de la necesidad de respuestas oportunas para los usuarios que hoy siguen esperando.
