Luego de más de un mes sin servicio de urgencia en el CAP de Pasacaballos, los habitantes de ese corregimiento de Cartagena decidieron exigir la protección de los derechos a la salud y a la vida.
Una riña a principios de febrero, mientras se realizaba un baile de picó fue la causante del cierre. Un herido fue ingresado al CAP y sus amigos amedrentaron con armas blancas a los médicos y causaron destrozos en los consultorios, por lo que ese mismo día se ordenó la clausura de los consultorios de urgencias.
Sin embargo, ya cansados de la falta de atención y tras la muerte de un adulto y un niño la semana pasada, 120 personas de esa comunidad, megáfono en mano, exigieron la reapertura del centro asistencial.
“Me dijeron que era una loca porque andaba con un megáfono, pero quiero que quede claro, si estoy protestando no es por loquera, sino porque se han muerto dos personas por falta de un puesto de salud eficiente”, explicó Jackeline Viveros.
Debido a la protesta, los empleados del centro asistencial no pudieron laborar. Los doctores, la coordinadora, la enfermera jefa, la auxiliar de promoción y prevención, las digitadoras, la persona encargada de la farmacia, la de vacunación y la de servicios generales tuvieron que irse hasta que terminara la manifestación.
Osiris Pérez, residente del sector, señaló: “Una muchacha como de 24 años llegó con un fuerte dolor en la vagina, se revolcaba en el piso y no pudieron atenderla. Un pelao que iba manejando un bus fue el que la ayudó y la llevó a otro puesto de salud. Lo malo es que cuando vamos al CAP de Arroz Barato nos ponen problemas, nos hacen esperar mucho”, dijo Pérez.
Todos los enfermos, al encontrar el centro asistencial cerrado deben hacer colectas para pagar los $12 mil que cobran los taxis para llevarlos al CAP de Arroz Barato, aunque muchas veces han tenido que ir más lejos para encontrar atención oportuna.
En horas de la mañana de ayer se realizó una reunión con los representantes de la comunidad y se llegó a un acuerdo con el Dadis que accedió a permitir la apertura y la ESE Cartagena de Indias se comprometió en hacer las reparaciones y adecuaciones para garantizar la prestación de los servicios. De esta manera, desde la 1 de la tarde de ayer, comenzaron a atender los médicos en urgencias y consulta externa.
Jorge Zabaleta, habitante del sector.
“Desde las 7 de la mañana estamos protestando por la reapertura del CAP. En Arroz Barato no nos quieren atender, nos hacen esperar cuando saben que somos de Pasacaballos”.
Dálida Pérez
“Necesitamos que lo abran porque llevé a un niño en el CAP de La Esperanza a las 2 de la tarde y llegue a las 11 de la noche porque esto está muy lejos para ir a otro lado buscando atención”.
Luz Zabala
“La comunidad está triste por las muertes de estos días ante la falta de la urgencia y nos preocupa que la gente se siga muriendo en los traslados que tienen que hacer”.
