Líderes de comunidades como Caño del Loro, Bocachica, Tierrabomba, Albornoz, Pasacaballos, Santa Ana, Ararca y Barú se mostraron preocupados, en primera instancia, por la construcción de un terminal de gráneles líquidos y sólidos en la bahía de Cartagena, zona industrial de Mamonal.(LEA: Proyecto hotelero en Playa Blanca inquieta a Santa Ana)
El mencionado proyecto está a cargo de la firma Gyptec S.A., para la cual el Ministerio del Interior expidió la resolución 000000003 del 19 de octubre de 2011, en donde conceptúa, en su artículo tercero, “(...) que no se registra la presencia de comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras en la zona de influencia directa...”
Asimismo, los líderes afros se pronunciaron en contra de la Corporación Autónoma del Canal de Dique (Cardique), puesto que, mediante la resolución 0209 del 29 de febrero de 2012, otorgó licencia ambiental para el proyecto en cuestión, “en vez de hacerle saber al Ministerio que sí hay comunidades negras en esa zona”, manifestó David González Cardales, del Consejo Comunitario Afro de la isla de Barú.
Esteban Guerrero Angulo, veedor afro del corregimiento de Bocachica, anotó que el concepto emitido por el Mininterior y la licencia ambiental dada por Cardique cierran la posibilidad de que se haga la consulta previa que ordena la Ley 70 de comunidades negras para poner en marcha ese tipo de proyectos.
Nos seguimos por el
Ministerio: Cardique
Voceros de Cardique hicieron saber que, para otorgar la licencia, la entidad solicitó a Gyptec S.A. la resolución del Ministerio del Interior en donde certificaba la no presencia de comunidades negras e indígenas, “y en eso nos basamos, puesto que el Ministerio es la máxima autoridad en esos casos”, explicaron.
Al respecto los líderes comunales sostuvieron que les preocupa que cada día la bahía de Cartagena se está llenando de nuevas industrias y que el Gobierno Nacional no está pensando en los pescadores, que son habitantes históricos de esa zona.
Habla el Mininterior
Voceros del Ministerio del Interior expresaron por su parte, que se expidió la certificación porque el proyecto de Gyptec S.A. se encuentra en zona urbana industrial, un sector ya consolidado desde hace más de 3 décadas, donde se ha instalado un gran número de industrias y empresas.
“Al realizar la visita de verificación en el año 2011 prosiguieron se evidenció la notoriedad del grado de intervención industrial y la ubicación en zona urbana del proyecto, lo que sumado a que en el sector de costa visitado frente al sector de Mamonal, La Dirección Marítima (DIMAR) tiene restricciones a la pesca tradicional, y efectivamente en la zona cercana al proyecto no se evidenció ningún tipo de pesca de este tipo”.
“Por lo anterior, se pudo concluir que el área de influencia de este proyecto y el alcance de sus impactos se producen de manera concreta, en un sector industrial donde actualmente operan todo tipo de proyectos como el referido, que han ocupado una zona de la ciudad destinada para ello, y que generan unas afectaciones específicas en un área urbana”, manifestaron.
Asimismo indicaron que las comunidades negras, como en el caso de Bocachica, Caño del Loro y Barú se encuentran a distancias superiores a los 3 kilómetros, 4-5 kilómetros, con excepción de la comunidad de Pasacaballos, que, siendo la más cercana a la zona industrial, desde hace más de 30 años ha visto acercar las actividades industriales hasta su corregimiento.
“No obstante explicaron, el proyecto en cuestión está a más de 2 kilómetros del asentamiento de Pasacaballos, separado por un buen número de industrias que, localizadas más cerca, generan una transición entre este y el asentamiento poblacional mencionado. Frente a la comunidad denominada Albornoz, es necesario aclarar que en la bases de datos de la Dirección de Comunidades Negras de este Ministerio, no aparece ningún registro como Consejo Comunitario, Comunidad de base u Organización de dicho colectivo”.
