La creación de una red de pensamiento prospectivo territorial fue uno de los propósitos del encuentro en Cartagena de representantes de Gobernaciones y Alcaldías, empresarios, expertos y actores sociales de la región, en desarrollo del Plan Prospectivo y Estratégico de la Región Caribe Colombiana (PER Caribe 2019).
La directora del Observatorio del Caribe Colombiano, Beatriz Bechara, destacó que la red permitirá la pluralidad, la diversidad, la flexibilidad y el hecho de ser ilimitada en el tiempo y en el espacio.
Sostuvo que el Observatorio del Caribe Colombiano tiene la obligación de hacer que el PER Caribe “sea pertinente, verosímil, transparente y coherente” y confió en que este cometido se va a logar para construir el futuro de la región norte.
“Las instituciones, los académicos, los expertos, los señores vicerrectores de investigación de las universidades, todo debemos constituir y ayudar a que el plan no sea un documento más, sino que sea construido en forma permanente”, dijo.
En la sesión de este martes, unos 80 actores de la región de distintas instituciones y estamentos de los sectores público y privado, analizaron los impactos y las perspectivas del Caribe al 2019. Organizados en mesas de trabajo se estudiaron, entre otras, las propuestas para la región sobre seguridad alimentaria, desarrollo sostenible, gestión integral, transformación productiva, salud, capital humano, superación de pobreza y cultura ciudadana.
El director Ejecutivo de la Cámara de Comercio de Sincelejo, Herman García, dijo que el PER Caribe es un importante trabajo en alianza entre el sector público con el privado para identificar los temas prioritarios de la región. Agregó que ya se adelantaron las etapas de pre diagnóstico y diagnóstico y que ahora se está en la de definición.
El PER Caribe es una iniciativa que surgió de la I Primera Cumbre de Gobernadores y Alcaldes de la región Caribe, que es apoyada por Ecopetrol y de la que el Observatorio de Caribe cumple la función de facilitador y articulador del proceso.
Este plan contribuirá a definir una ruta que priorice los temas estratégicos de la región y permita superar los problemas estructurales, focalizando la inversión y haciendo más eficiente la inversión pública y privada.
Los estudios sobre el Caribe
Algunas de las investigaciones que vienen realizando expertos y académicos del Observatorio del Caribe, y que fueron socializadas en la reunión de hoy, indican que en entre 2005 y el 2011 la población de la región Caribe se hizo más urbana que rural.
Del total de los 9 millones 100 mil habitantes que tiene aproximadamente la región, el 72 por ciento está concentrado en las ciudades y cabeceras municipales, es decir, más de 7 millones de personas.
El estudio agrega que 60 por ciento de esos más de 7 millones de habitantes, se concentra en tan solo 10 municipios, que representan únicamente el 5 por ciento del total regional y esa mayor concentración se da en su mayoría en ciudades capitales.
“Lo que por extensión territorial convierte a la región en una mayor área rural despoblada y una pequeña fracción (5 por ciento) del territorio urbano superpoblado, evidenciando diferencias enormes de densidad de población entre los primeros 10 municipios y los restantes 197”, dice el informe.
Agrega que, según las proyecciones del DANE, esta distribución en el Caribe, se mantendrá igual en el 2019.
Dice el estudio, llamado Perfil Urbano Rural de la Región Caribe Colombiana, que los departamentos con los problemas más graves en cuanto al desarrollo urbano- rural son Cesar, La Guajira y el sur de Bolívar, porque no cuentan con suficientes vías ni modos alternativos de transporte, que lo articulen al resto de la región de manera segura y permanente.
Otro hallazgo destacado por el Observatorio del Caribe en sus investigaciones en desarrollo del PER Caribe tiene que ver con las diferencias marcadas en sus estructuras económicas que muestran los departamentos de la región, al final de la década 200-2010 y, como dato para tener en cuenta, la disminución de la contribución al Producto Bruto Interno (PIB) de la agricultura, la ganadería y la pesca, en Córdoba, Magdalena y Sucre, donde estos segmentos han sido siempre determinantes.
