Siguen en ‘contravía’ del Código Nacional de Tránsito Terrestre (Ley 760 del 2002), cometiendo todo tipo infracciones en las vías de Manga, los vehículos de tracción animal jalados por burros y algunos caballos (Lea: Carromulas: mandados a recoger).
El 31 de enero pasado se venció el plazo fijado por el Gobierno Nacional mediante el Decreto Ley 0178 del 27 de enero de 2012, para que las autoridades administrativas de todos los municipios especiales como Cartagena, y también los de primera categoría en el país, sacaran de las calles a estos carruajes de origen legendario (Lea: ‘Carromulas’ seguirán rodando en Cartagena hasta 2013).
Estos vehículos de tracción animal deben ser sustituidos por estéticos motocarros o carromodelos debidamente homologados para carga liviana de máximo 770 kilogramos de capacidad.
A los propietarios de esas carretas que voluntariamente quieran cambiar de actividad productiva, la Administración les deberá facilitar y estimular el desarrollo de actividades alternativas y sustitutivas, y con ese propósito se adelantarán para ellos “programas de capacitación en técnicas de administración y desarrollo de empresas, negocios y otros”, señala el Artículo 4 del Decreto 0178.
De los 6 puntos señalados en ese artículo apenas se han cumplido en Cartagena los dos primeros: el del censo de los animales y el de identificación de sus propietarios.
Están ‘encallados’ por carencia de recursos económicos los dos procedimientos más sustanciales de este fenómeno informal, como es la recepción de las estructuras o carretas para su desintegración, y la salida de circulación de los semovientes para garantizarles condiciones sanitarias adecuadas, alojamiento y bienestar.
SE SALE DE LAS MANOS
Para el Distrito este sector de la informalidad es un problema en ‘terrenos muy escarpados’ y por lo tanto muy difíciles de franquear, porque se debe atacar el fenómeno en todos los sectores de la ciudad donde exista, y resolverlo representa una millonaria inversión de recursos que la administración no tiene.
Manga es el barrio más sometido por los carromulas y en consecuencia el que menos los tolera en sus congestionadas vías (Lea: Carromulas: generadores de trancones).
Eso se deriva de sus especiales condiciones urbanísticas y por ser también un corredor de tránsito permanente para todo el parque automotor que se mueve entre la franja de Bocagrande y Centro Histórico y la zona de Mamonal y el suroccidente de la ciudad.
Sacar de circulación a estas carretas es prioridad para esta isla, pues a diario se generan grandes problemas de movilidad por su pausada motricidad.
REGISTROS
Un censo realizado hace rato por la dirigencia comunal de Manga daba cuenta de doce (12) de carromulas circulando diariamente por las calles del barrio, pero hoy la realidad parece ser otra, pues a simple vista se calculan al menos unas 20 carretas confluyendo en todos los rincones de la isla.
Son utilizados por vecinos poco sensatos y de manera silenciosa por algunos constructores, para deshacerse de escombros y desechos, insensibles al maltrato que se le inflija a los animales e indiferentes del impacto lesivo que le causan al medio ambiente y a las personas, pues los carromuleros acostumbran a descargar ese material residual en las orillas de los cuerpos internos de agua, lotes baldíos, zonas verdes y puentes.
En noviembre del año pasado la Secretaría del Interior del Distrito informaba que el registro era de 680 carromulas censados en ese momento en Cartagena, pero serían muchos más, lo cual no sintoniza con apuntes recientes de la Secretaría General, que basada en datos de la Unidad de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata) señala que han sido censados 581 unidades de este ancestral medio de transporte.








