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Cartagena

John Carlos sueña con la cumbre

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Quien observe los videos donde aparece John Carlos podría creer que se trata de uno de esos chicos flacos y larguruchos que proliferan por los barrios populares de Cartagena.

Pero teniéndolo al frente, el video se esfuma de la memoria y John Carlos es entonces una figura diminuta, con pocas carnes, pero huesos ágiles que le permiten caminar a raudales sobre las calles arenosas de su pueblo o por los pasillos del edificio escolar donde pasa la mayor parte del tiempo.

Se hizo famoso por unos días mientras estuvo protagonizando el video promocional de la Tercera Cumbre Internacional de Alcaldes Afrodescendientes, que se llevó a cabo en Cartagena en septiembre pasado.

Las imágenes lo muestran caminando por las murallas, por el casco antiguo, bateando un home run en el estadio 11 de Noviembre, nadando en aguas de un verde cristalino, andando al lado de una pared que imita al mar, dando conferencias en un gran escenario o en alguno de los salones de un colegio de la Vía Perimetral.

En cada escena pronuncia frases que invitan a la cumbre o que resaltan las virtudes de la etnia afrodescendiente, a la cual pertenece, lo mismo que la mayoría de sus paisanos (Lea aquí: “La Cumbre de Alcaldes y Mandatarios Afro fue un éxito”).

Nació hace 11 años en el corregimiento La Boquilla, a diez minutos de Cartagena. Vive en el sector La Canchita del barrio La Florida, y es el único retoño de la unión entre Yerlis Ortega Miranda y Willintong Gómez, pareja que nunca hizo vida marital, por lo cual actualmente John Carlos tiene un padrastro, una hermanita de tres años y reside en la vivienda del abuelo de su pequeño carnal. Se trata de un aposento de ladrillos rojos, piso de tierra y un patio enmontado, que da hacia una de las calles que dirigen a las enramadas del balneario turístico.

Hace parte de la comunidad estudiantil de la Institución Educativa Técnica de Pasacaballos, una edificación de dos plantas, en donde cursa el sexto grado de bachillerato; pero también pertenece al grupo de música folclórica Tambores de Cabildo, en donde canta y ejecuta el guache, bajo la dirección del maestro Rafael Ramos.

Y fue precisamente Angélica, la hija del maestro, quien le dio la primera oportunidad a John Carlos de que se enfrentara con un público. Tenía apenas tres años de edad y lo integró a un proyecto universitario del que la joven salió triunfante, y desde entonces no perdió de vista las virtudes del artista en ciernes.

A principios de 2013, el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena (IPCC), abrió una convocatoria para escoger al niño que protagonizaría el video promocional de la Tercera Cumbre de Mandatarios Afrodescendientes, y Angélica volvió a acordarse de John Carlos, quien terminó superando el casting entre diez infantes que debieron recitar parlamentos, danzar, hacer mímicas con un instrumento musical y articular un trabalenguas sin equivocarse.

Días después estaba John Carlos  rodando las primeras escenas que harían parte de ocho días de grabaciones. “Al principio iban a ser cinco días  -recuerda-, pero, cuando íbamos a hacer las escenas del estadio, cayó un palo de aguacero y tuvimos que esperar hasta que el terreno se secara”.

También rememora que, unos días antes de las filmaciones, le entregaron un libreto con los parlamentos que debía recitar en las escenas claves, lecciones que practicaba diariamente después del desayuno y unos minutos antes de dirigirse al colegio. “Casa Productora -dice Yerlis-, la empresa que hizo el video, me consiguió una solicitud de permiso, para que la presentáramos en el colegio y para que a John Carlos le permitieran ausentarse mientras se hacía el video”.

El 17 de septiembre en la mañana, en el Centro de Convenciones Julio  César Turbay Ayala, después de la presentación del video, John Carlos dio la bienvenida a los asistentes a la Cumbre. Fue ese un cierre con broche de oro de los días que le parecieron extenuantes, pero felices, puesto que se estaba abriendo la posibilidad para coronar uno de sus sueños: ser actor de teatro, cine y televisión.

“También me gusta la Contabilidad, porque con eso puedo trabajar desde mi casa. Pero, por encima de eso, me gustaría ser actor”, afirma con una sonrisa que permite ver sus dientes grandes y desiguales, y cuenta que no hace mucho participó en otra convocatoria para un casting con el que buscaban a un niño que protagonizara el video de la canción Blanco y Negro de Palenque Soul Tribe, filmado por la empresa Cumbia Films. Ganó John Carlos, pero le pintaron el cabello de rubio y lo pusieron a correr por las calles de Getsemaní y La Boquilla con un acordeón en el pecho y unos formidables deseos  de conquistar a una negrita vestida de rojo, quien finalmente se le une en medio de una caseta picotera.

“Me enteré de la convocatoria -relata- por medio del novio de una prima. Él supo, porque la vio en Facebook, pero resulta que cuando me presenté, ya los productores me conocían, porque me habían visto en el video de la cumbre. De pronto por eso fue que gané”.

Y podría seguir ganando si conserva la tranquilidad y la ausencia de ínfulas con que continúa tratando a sus vecinos y compañeros de colegio, quienes lo llaman “El John” y, quienes, al parecer, se muestran alegres de que el coterráneo emprenda los caminos que a pocos les son abiertos.

“Aquí en La Boquilla hay más pelaos que pueden hacer videos”, afirma mientras se despoja de un par de lentes cuando lo invitan a una sesión fotográfica.

“Esos lentes se los compré, porque tiene dificultades para leer, pero como que la da pena ponérselos para salir en las fotos”, apunta Yerlis.

Por estar rodeado de aguas quietas, el balneario de La Boquilla es uno de los sectores amenazados por el mosquito que produce el dengue, enfermedad que, antes de las Fiestas de la Independencia, mantuvo hospitalizado a Carlos durante tres días. Y uno cree que su frágil figura no podría resistir tantos grados de fiebre y tanto encierro y tanta convalecencia. Pero él sigue asistiendo imperturbable a su colegio, en medio del sol y la arena, pero con un pasamontañas que lo proteja de tantas descargas de calor.

John Carlos hace grado sexto en la Institución Educativa Técnica de Pasacaballos y pertenece al grupo de música folclórica Tambores de Cabildo.
John Carlos hace grado sexto en la Institución Educativa Técnica de Pasacaballos y pertenece al grupo de música folclórica Tambores de Cabildo.
Después de haber participado en el video de la Cumbre, John Carlos fue escogido para actuar en el video de la canción Blanco y Negro de Palenque Soul Tribe.
Después de haber participado en el video de la Cumbre, John Carlos fue escogido para actuar en el video de la canción Blanco y Negro de Palenque Soul Tribe.
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