Petrona Seca Peñaloza es una de las cocineras que desde la semana pasada le tocó salir definitivamente de Playa Hollywood, en los límites entre Bocagrande y El Laguito.
Aunque hay un fallo en su contra que refrenda la actuación de Espacio Público, de suspender la venta de comida por ser una medida razonable y necesaria, pues prima el derecho colectivo sobre el espacio público y la seguridad de todos, ella insiste en demostrar que tiene más de 20 años trabajando en ese lugar, razón por la cual debe gozar de confianza legítima (Lea: Falladas tutelas en contra de cocineras de Playa Hollywood).Petrona está esperando que el juzgado se pronuncie sobre el recurso de impugnación que presentó para que sus derechos sean restituidos.“La sentencia dice que no existe una prueba contundente para que me otorguen la confianza legítima, pero lo que pasa es que nuestro primer abogado no aportó todos los documentos que nos acreditan, y por eso fácilmente salió a favor del Distrito”, comenta Petrona.Considera además que el fallo no tuvo en cuenta la opinión del personero, quien garantiza que la Oficina de Espacio Público no cumplió con el debido proceso para el retiro de las cocinas (Lea: Se calienta el espacio público).“A nosotras no nos notificaron que teníamos que salir y fuimos lanzadas sin saber a tiempo, que iban a hacer ese operativo”, agrega Seca.Está pidiendo celeridad del juez al resolver la impugnación, la cual presentó el 15 de abril.SUS PRUEBAS En su recurso apelación, Petrona Seca presenta las pruebas que respaldan el tiempo que ha permanecido allí.Entre la documentación aportada hay un certificado de Cámara de Comercio que legaliza su negocio bajo la figura de ‘Expendio a la mesa de comidas preparadas’.Este registro mercantil certifica que Petrona Seca Peñaloza tiene un establecimiento comercial que se llama Restaurante Donde La Tocaya #1, detrás del Edificio Las Brisas, en Playa Hollywood, Bocagrande (Lea: Playa Hollywood será despejada de ventas informales).Además tiene un certificado expedido por el Dadis en noviembre del año 2011, que da fe de que su negocio cumple con el concepto técnico de salubridad.“Aquí el Dadis vino y nos hizo unas recomendaciones sobre como debíamos botar la basura y mantener los puestos, y yo siempre he cumplido”, afirma Petrona.Cuenta con más de 40 firmas de residentes y trabajadores de la zona, que reiteran que su actividad comercial en el sector tiene ya varios años. “Tengo también una declaración juramentada de una vecina que sabe el tiempo que tengo de estar aquí, y conoce la manera en que yo he cocinado todo este tiempo”, señala.Petrona dice no entender por qué en el Distrito no hay registro de su actividad comercial, si a su lugar de trabajo llegaron a censarla en varias ocasiones.“Espacio Público a pesar de los certificados que tengo, no ha querido darme un permiso, y no entiendo por qué a las cocineras de Castillo no las quitan, si tienen casi el mismo que tiempo que nosotras”, dice Petrona Seca, esperanzada en las nuevas pruebas aportadas (Lea: Cocineras volvieron a Playa Hollywood).Ella sabe que el espacio público es para el disfrute de todos, y por eso pide también que el Distrito sea condescendiente y se negocie de manera justa su futuro comercial.
DESPEJADOMientras el juzgado se pronuncia sobre esta situación, Playa Hollywood luce despejada, sin cocinas funcionando.La zona en particular donde se ubicaban está aislada con vallas y se mantiene bajo vigilancia de brigadistas de la Oficina de Espacio Público. De las otras tres cocineras no hay conocimiento sobre qué decisiones tomaron, luego del desalojo adelantado por la Administración Distrital.







