La demora, según relatan miembros de la Asociación Cartagena se Respeta, entidad que diligenció la iniciativa en el ámbito legal, se debió a que en un principio el Distrito se iba a encargar de apoyar el desarme, pero no contaban con las herramientas para hacerlo. Fue a través de varias reuniones entre la comunidad, la empresa prestadora de servicio, la Alcaldía Local y presiones de tipo legal, que luego de tanto tiempo se da cumplimiento a este fallo.
La comunidad, después de muchos años de estar luchando para conseguir este objetivo, se encuentra satisfecha de que se haya dado este proceso.
“Estas antenas en la ciudad están afectando a la salud humana, porque hay unos estudios que dicen que estas radiaciones producen cáncer y lo peor es que se están proliferando por la ciudad y no están cumpliendo con las distancias que exige la ley, las están poniendo en las partes residenciales como si fueran postes de energía. Nos sentimos satisfechos porque cumplimos con nuestro objetivo”, manifestó Juan Carlos Cárcamo, vocero y representante de la comunidad de Daniel Lemaitre en el tema.
Las razones por las que el juez ordenó el desmonte de dicho artefacto de telefonía, están relacionadas con los parámetros legales que deben diligenciar las empresas de telefonía en aras de salvaguardar el bienestar de la comunidad. Telefónica no cumplió con esto ante la Oficina de Planeación, que debió autorizar su instalación en ese lugar, y no lo hizo. La ley rige las distancias en las que estos artefactos deben plantarse, de acuerdo a la zona.
“Sentimos una satisfacción porque por fin desmontaron la antena después de tantos años. Era una antena que perjudicaba la salud y el bienestar de la comunidad, además, estamos dispuestos a no dejar instalar una antena más de telefonía celular en la comunidad, teniendo en cuenta lo perjudicial que son”, expresó Edgar Romero, presidente de Cartagena se respeta.
La comunidad del barrio Daniel Lemaitre, se oponía a la permanencia de esta antena, según sus argumentos, porque el artefacto además de ser un potencial causante de cáncer, mantenía electrizado los alrededores del lugar donde estaba ubicada, lo que ponía en alto riesgo la vida de las personas, en especial de los menores de edad. Además temían que a consecuencia de fuertes vientos o cualquier fenómeno natural, el artefacto se viniera abajo y afectara a cualquier habitante del sector.
La antena fue instalada en el año 2007 y desde entonces generó acciones de protesta y movilización de los habitantes de Daniel Lemaitre, quienes hoy celebran que por fin se haya dado cumplimiento al fallo del juez.
“Fue un proceso difícil. Luchamos muchos años, pero conseguimos nuestro objetivo. Nos tocó presionar a la Alcaldía Menor con recursos jurídicos para que por fin hiciera cumplir el fallo que desde hace casi 6 años hizo un juez en favor de la comunidad”, agregó Romero.
