Dice un conocido refrán que quien no conoce la historia, está condenado a repetirla. Quienes hemos vivido por largas décadas, somos testigos de los cambios ocurridos en diferentes sectores cuando se sustituyeron modelos que no funcionaron, por otros, como las Alianzas Público Privadas, que trajeron mucho progreso en diferentes áreas. Las concesiones viales, EPS y acueductos son algunos ejemplos que trajeron mucho bienestar y progreso a toda la población. Hoy, todos esos logros están en riesgo de desaparecer por políticas populistas y con seguridad vamos a pagar un alto precio por ello.
Los adultos mayores recordamos el estado de las carreteras cuando era la nación, a través del Ministerio de Obras Públicas, quien cobraba los peajes y administraba las carreteras. Estas más bien parecían la superficie de la Luna por los inmensos cráteres que causaban accidentes fatales, por ello se inventaron las Concesiones Viales, que permitieron un salto inusitado en la construcción y buen mantenimiento de vías jamás visto en este país, que todavía tiene una de las redes viales más precarias del vecindario. Hoy, movimientos irresponsables están acabando con los corredores viales como el de Cartagena - Barranquilla, lo que traerá atraso a nuestra región y pérdida de empleos.
La salud es una historia similar. Los ‘viejitos’ recordamos el suplicio cuando el Seguro Social administraba en solitario la salud; la cobertura era mínima y la calidad pésima, hasta que llegó la Ley 100 de 1993 y la privatización a través de las EPS; con estas se logró construir uno de los mejores sistemas de salud del mundo, hasta que llegó el desastre de este gobierno y acabó con lo que funcionaba bien, en su afán por estatizar un sistema que podía haber recibido unas reformas para mejorarlo, pero sin cambiar el modelo.
Ahora aparece el embeleco de estatizar el acueducto de Cartagena. ¿Quién no recuerda el desastre de servicio cuando el agua y el alcantarillado estaban en manos de las Empresas Públicas Municipales de Cartagena? ¿Recuerdan las levantadas en la madrugada para recoger agua en tanques, cuando salía un lánguido hilillo de agua por el grifo? Desde que se privatizó el acueducto hemos tenido un buen servicio continuo por muchos años y hoy, porque sucede una complicación menor en el suministro de agua, que con seguridad se puede subsanar sin mucha dificultad, la Alcaldía de Cartagena pretende cambiar el modelo que ha funcionado bien, por otro como el de Santa Marta, que está en manos de los políticos de esa ciudad, que ha padecido de falta de agua de manera continua. Quiera Dios que la sensatez se imponga y no entreguemos a la politiquería nuestro acueducto.
