Los habitantes del barrio El Libertador pidieron que les sea retirada una antena de radio transmisión, que está cerca a los terrenos del citado sector.Se trata de la antena de la cadena radial Todelar, la cual tiene muchos años de instalada en ese sitio.
Con 20 años de fundado, El Libertador es uno de los barrios vecinos de la zona industrial de Mamonal, lo mismo que 20 de Julio y Bellavista, entre otros.Gina Echeverri, una de las moradoras, recalcó que su comunidad quiere el retiro de la antena, porque presuntamente está causando, desde hace 7 u 8 años, problemas de salud entre adultos y niños.
Especificó que “se han presentado muchos ataques al corazón. Tenemos personas a las que les han instalado marcapasos. A otras les han hecho operaciones a corazón abierto. Ya tenemos problemas de cáncer, vecinos con leucemia; se han muerto, aproximadamente, unos cinco vecinos que no eran personas con problemas cardíacos, pero de un momento a otro les dio un paro fulminante”.
Sin embargo, los quejosos reconocieron carecer de certificaciones médicas que dejen en claro que todos esos problemas de salud son generados por la antena de Todelar.“Pero -insistió Echeverri- hemos consultado en la internet sobre lo que produce la radiación de ese tipo de antenas y nos enteramos de que puede ser ella la causante de esas enfermedades”.
Con esos argumentos, dijeron los supuestos afectados que ya están preparando acciones de tutela que pronto instaurarán ante los organismos competentes.Cabe recordar que hace cinco años más de 200 familias invadieron los terrenos en donde está instalada la antena de Todelar, mismo que fue cercado y puesto bajo vigilancia cuando el Distrito logró desalojar a los ocupantes.
Actualmente, las viviendas que rodean la antena están considerablemente retiradas de la misma, pero Gina Echeverri informó que, supuestamente, cuando se fueron los invasores, la empresa Todelar anunció que en un plazo de 3 años desmontaría el artefacto.
La directora del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), Martha Rodríguez Otálora, señaló que “no existen evidencias científicas que demuestren que esas enfermedades son producidas por las antenas de radiotransmisión”.
Recordó que, en días pasados, en el Concejo de Cartagena se organizó un debate al cual asistió el Ministerio de Tecnologías de la Información y Comunicaciones, cuyos funcionarios corroboraron que los supuestos daños a la salud que producen esas antenas son un mito.
“Hay que tener cuidado -advirtió Rodríguez Otálora- con ciertas páginas web que publican informaciones erróneas al respecto. Lo aconsejable, en estos casos, es consultar con la página de la Organización Mundial de la Salud (OMS)”.
En efecto, en la web de la OMS se puede consultar el artículo “Los campos electromagnéticos y la salud pública”, donde se asegura que hasta el momento no hay pruebas de que las señales de radiofrecuencia (RF) tengan efectos adversos sobre la salud.
El gerente de Todelar en Cartagena, Germán Marín, dijo a El Universal que en ningún momento la empresa a su cargo ha anunciado la desinstalación de la antena en cuestión, como también afirmó que nunca ha recibido quejas, ni escritas ni verbales, por parte de los habitantes de El Libertador, y muchos menos documentos médicos que demuestren que la transmisora, que se instaló en 1967, esté produciendo enfermedades.
