En una acto realizado bajo la sombra del emblemático Palito de Caucho, sitio de encuentro y referente de dirección de muchos ciudadanos, se firmó un manifiesto que busca despertar un sentido de responsabilidad para la protección del arbolado urbano de Cartagena.
Con el 'Pacto del Palito de Caucho' se asume el compromiso de sembrar y mantener un árbol y cuidar los que existen en la ciudad como nuestro patrimonio vital. De igual forma, se exhorta a la ciudadanía a denunciar todo acto que vaya en detrimento de estos.
Estudiantes de la Institución Educativa Playas de Acapulco, el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena), Unicolombo y la Corporación Universitaria Rafael Núñez, participaron de la jornada y firmaron el acuerdo. También se hicieron presentes miembros de la Fundación Cartagena al 100 por ciento, miembros de la selección Bolívar de patinaje, integrantes de la dirección administrativa de Comfamiliar y el gremio de motototaxistas.
El ambientalista Rafael Vergara, quien también estampó su huella verde, recordó cómo fue sembrado hace 21 años el actual palito de caucho, en reemplazo de otro similar que se cayó porque sus raíces no se desarrollaron lo suficiente. "Una placa que tenía debajo no le permitía absorber el agua ni los nutrientes que necesitaba para crecer, por eso se cayó".
La meta del Epa para este año es sembrar 20 mil árboles, que se sumarán a los 58 mil existentes. De la tarea propuesta ya van 3.500 plantados.
Existen muchas razones para cuidarlos los árboles: nos dan fresco, sombra, frutos, alimentos, mejora la calidad del oxígeno, son nido de las aves y mitigan los efectos del cambio climático.
A los asistentes se les regaló una planta de moringa, un árbol medicinal que tiene muchas propiedades para la salud y su consumo es recomendado por especialistas.






