En la última década la construcción ha sido una de las industrias de mayor crecimiento en Bolívar. Mientras que en 2006 el sector solo representaba el 3,7% del PIB departamental, en 2015 llegó a su punto más alto con el 13,9%. Hoy, según datos de Camacol Bolívar, su participación es del 11%, y pasó de ser la octava rama de producción más importante en la economía local a posicionarse en el tercer puesto, solo superada por la industria manufacturera y las actividades de servicios sociales, comunales y personales.
Como suele suceder cuando un sector de la economía crece, el empleo tuvo un impacto positivo gracias a la generación de nuevos puestos de trabajo. La construcción ocupa el sexto puesto en la economía cartagenera y genera 39 mil empleos, que representan el 10% de la ocupación laboral de la ciudad. Aunque a simple vista este porcentaje no parece una cifra mayor, su verdadero valor se logra dimensionar cuando se tiene en cuenta el contexto laboral de Cartagena, donde por cada 100 ciudadanos en edad de trabajar, solo 52 están ocupados, según el Observatorio del Mercado Laboral de Cartagena y Bolívar (OML).
Según señala Angélica Salas, gerente de Camacol Bolívar, la industria inmobiliaria se ha convertido en un impulsor clave para el desarrollo económico y social de la región. Asegura que además de los 39 mil empleos directos, hay que tener en cuenta los trabajos indirectos que genera el sector a través de servicios complementarios como aseo, proveedores, insumos, asesorías, control ambiental y cerramientos de obras, entre muchos más. (Lea aquí: Así es la vida de un obrero que "empañeta" edificios a 50 metros de altura)
Las declaraciones de Salas son ratificadas por el director del programa de Economía de la Universidad de Cartagena y director del OML, Dewin Pérez Fuentes, quien destaca la importancia del sector de la construcción en la generación de empleo del departamento. Además, dice, al ser una fuente de ingresos para la población cartagenera, también tiene un impacto positivo en el comercio de la ciudad.
“La construcción es una actividad muy importante para la dinámica económica y de generación de empleo. Podría considerarse como un sector clave porque tiene la capacidad de impactar rápidamente otros sectores e impulsar el dinamismo de la economía en general. De igual manera, es un importante generador de empleo para personas que no tienen un alto grado de estudio, que es la mano de obra que recibe el mayor peso del desempleo”, indicó Pérez Fuentes.

Una nueva meta para el 2018
Tras lograr convertirse en uno de los generadores de puestos de trabajo más importantes de Cartagena y Bolívar, el nuevo objetivo de la industria constructora de la región debe ser mejorar la calidad de estos empleos, pues según el Observatorio del Mercado Laboral, de los 39 mil trabajadores del sector, solo 8 mil tienen condiciones laborales óptimas. (Lea aquí: “Tenemos miles de subsidios para compra de vivienda en el Caribe”: MinVivienda)
Dewin Pérez indica que, según cifras del tercer trimestre de 2017, el 83% del total de los trabajadores del sector no cotiza a pensión, el 81% no cotiza a salud, únicamente el 20% está afiliado al sistema general de riesgos laborales, el 14% está afiliado a alguna caja de compensación familiar y solo el 14% tiene un contrato escrito. Estas cifras dejan ver que, aunque la generación del empleo en las construcciones es buena, hay que trabajar en mejorar las condiciones laborales.
Otro dato que se destaca es que este sector es la segunda actividad económica cuyos trabajadores tienen menor nivel de calificación con 8 o 9 años de estudio, solo superando a los trabajadores de la agricultura. Asimismo, indican los datos del OML, la construcción es una de las industrias que más demanda tiempo de los trabajadores, pues en promedio laboran 49 horas a la semana. Solo es superada por el transporte, el almacenamiento y las comunicaciones con 50 horas.
El salario también es otro punto a mejorar, pues la construcción es la segunda actividad peor remunerada en la economía local, con un ingreso promedio de $857 mil. Los trabajadores del sector, la mayoría obreros y con poco estudio, solo superan los ingresos promedios de los trabajadores del sector comercio, restaurante y hoteles, que devengaban $796 mil. (Lea aquí: ¿Tiene el sueño de comprar casa? Expertos le aconsejan cómo hacerlo realidad)
“Un tema que venimos planteando en el Observatorio desde hace varios años, es que la discusión sobre el tema del empleo en la ciudad tiene que trascender del número de ocupados. Los análisis deben centrarse más en las características de los puestos de trabajo y aquí tenemos serias dificultades. En nuestra economía, más de la mitad de los empleos son por cuenta propia, los que en su gran mayoría son autoempleos, relacionados con el rebusque. La informalidad laboral supera el 55%”, añade el director del programa de Economía de la Universidad de Cartagena.
Respecto al mejoramiento de las condiciones laborales del sector de la construcción, la gerente de Camacol Bolívar, Angélica Salas, afirmó que es un frente en el que se está avanzando, y resaltó el trabajo de las grandes firmas constructoras, que cumplen con las exigencias laborales que ordena la ley. “Queremos tener una oferta laboral cada vez más formalizada. Aquí también es muy importante el control de las autoridades gubernamentales, para que identifiquen a aquellas obras informales que no cumplen con las licencias exigidas”, finalizó.
De esta forma, el tema del empleo en el sector de la construcción tiene dos lecturas. En la primera, el aporte de la industria para combatir el desempleo, brindando oportunidades laborales a una fuerza de trabajo menos calificada. La segunda, la necesidad de mejorar las condiciones laborales de estos trabajadores. Inicia el 2018 y es una oportunidad para que las empresas crezcan en este campo, cuando finalice el año, se verá si además de contribuir al desarrollo económico y de infraestructura del país, continúan siendo generadoras de empleo, pero esta vez, de mayor calidad.

