Representantes de la comunidad de Manga, Asomanga y de otras asociaciones del barrio y el Datt acordaron el control y posiblemente el retiro paulatino de bicicletas que prestan servicio de transporte público en el sector ante la diversidad de problemas de movilidad y otros que generan el barrio.
El Datt aclaró a la comunidad que no podrá reglamentarse este sistema de transporte en Manga, tal como lo sugieren por ser un servicio no legal.
Pese a su solicitud, la comunidad de ese sector se queja del comportamiento de algunos de estos conductores en las vías del sector.
Ante esta situación, el Datt con apoyo de la Policía Nacional y miembros de la comunidad de Manga acordaron hacer los controles respectivos, toda vez que se ha identificado que conductores de este tipo de servicio son reincidentes en la comisión de infracciones de tránsito y generadores constantes de accidentes.
En reunión sostenida con representantes de la comunidad de Manga se expuso la proliferación de estaciones de “bicitaxis” en diversos sectores del barrio, lo cual ha generado problemas de movilidad e incluso de inseguridad en la zona.
Así mismo, se debatió sobre el riesgo al que se exponen los usuarios de este servicio, en su mayoría niños y ancianos, debido a las infracciones en que incurren cuando transitan por vías principales del sector.
Se habló sobre la ocupación del espacio público en zonas de demasiada confluencia de peatones y estaciones satélites en el barrio, donde generan problemas de diversa índole.
En Manga operan aproximadamente 50 “bicitaxis”, algunos de los conductores han sido sujetos de capacitaciones en normatividad de tránsito para mejorar la movilidad en el sector.
