El viejo puente Benjamín Herrera, que servía para conectar a Marbella con Torices y que hace muchos años quedó en abandono, se había convertido en un dolor de cabeza para todos los vecinos porque solo era un nido de delincuentes y consumidores de droga.
El clamor de las comunidades vecinas era el mismo: demolerlo. Y esa demolición por fin llegó la semana pasada, el 25 de octubre. Sin embargo, hay un sinsabor en los líderes comunales y residentes del común, pues en esa tarea, según ellos, no se ofrecieron todas las garantías y además no se hizo una previa socialización. Incluso, los trabajos han continuado y hasta ahora desde el Distrito nadie les ha dado pormenores de la obra.
Marco Tous del Toro, presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio Torices, mostró su inconformidad asegurando que: “El puente Benjamín Herrera lo partieron a espaldas de la gente. A nosotros nunca nos informaron nada, no sabemos quién dio los permisos, dónde están las licencias ambientales, dónde está el contrato, dónde están los estudios previos, nadie en estas comunidades aledañas al caño Juan Angola está informado sobre esos trabajos”. (Lea: Arreglo de puentes, a paso lento por Ley de Garantías)
Los querellantes señalaron que la obra solo fue aislada con una tela verde y los trabajos no tuvieron calidad, pues la estructura se desmoronó y la mayoría de sus partes cayeron dentro del cuerpo de agua.
“Miren cómo están haciendo eso, todos los escombros están dentro del caño, es increíble la contaminación, ellos debieron hacer eso con más cuidado”, pronuncia una persona en un video que circula en redes sociales, en donde se rechaza tal desplome.
Al respecto, Tous del Toro señaló que una plantación de árboles frutales que habían hecho los vecinos fue destruida, y la tierra negra en la que estaba la siembra fue reemplazada por zahorra que actualmente se sigue echando en la parte donde estaba la base del puente.
“Nos preocupa mucho que hagan estas actividades sin consentimiento de la comunidad. Yo no podría decir qué van a hacer mañana o qué fase sigue dentro de este proyecto porque no tengo conocimiento, hemos buscado explicaciones en la Alcaldía Menor y en la Alcaldía Mayor pero hasta ahora nadie nos ha dicho nada”, sentenció el presidente de la JAC de Torices.
Sobre este caso, la Procuraduría 3 Ambiental y Agraria de Cartagena envió un oficio a la Alcaldía de Cartagena el 25 de octubre, en la que indicaron que tras indagar con EPA y Cardique confirmaron que estas autoridades ambientales no habían otorgado permisos ambientales. Por lo anterior, el ente de control solicitó al Distrito presentar copia del contrato, las razones por las cuáles se realizó la demolición sin tener los permisos, indicar las acciones para extraer los residuos dentro del agua del caño, así como para impedir que los mismos sean usados para rellenar cuerpos de agua de la ciudad, entre otras, y remitir tales informaciones dentro los tres días hábiles siguientes al recibo de tal oficio.



