Una nueva alerta se encendió en Cartagena, esta vez, por la aparición de caracoles africanos, catalogados por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible como especie exótica invasora, y una de las 100 clases más perjudiciales y peligrosas del mundo, tanto para el ambiente como para la salud humana.
Según informó el Establecimiento Público Ambiental, EPA, en lo corrido del año el personal de la dependencia ha atendido más de 60 casos y 11 de ellos se han registrado en este mes en Bocagrande, Castillogrande, El Laguito y Pie de la Popa.
En barrios como Blas de Lezo, El Socorro, El Recreo, Manga, Los Calamares, Nuevo Bosque y Bruselas también se han reportado pero en menor cantidad.
En cada caso que atiende el EPA, se hallan más de 100 caracoles y huevos de los mismos, toda vez que se reproducen exageradamente.
Características
Este tipo de caracol tiene una concha cónica con rayas longitudinales de color marrón oscuro y beige, su tronco y cabeza tienen textura gomosa y de color marrón. Puede alcanzar hasta los 30 centímetros de longitud y la concha, en su parte final, posee entre 7 y 9 espirales.
Este molusco porta parásitos en su baba que ocasionan graves enfermedades como la meningitis, la bronquitis, la estrongiloidiasis, entre otras, se reproduce por huevos en la arena y la humedad.
Por su voracidad, afecta gravemente varios tipos de cultivo y vegetación nativa.
Pese a estas características, diferenciar el caracol africano del normal no es sencillo y por eso se aconseja no manipularlo sin protección, sino avisar al EPA a través de atencionalciudadano@epacartagena.gov.co.
RECOMENDACIONES
- No tocar los caracoles y evitar el contacto con la baba, especialmente con ojos, nariz, boca y heridas.
- Lavar inmediatamente sus manos, si tocó al caracol o cualquier superficie que pueda haber estado en contacto con baba o heces del caracol.
- No utilizar el caracol como mascota o carnada.
- No utilizar venenos contra el caracol, ya que pueden afectar a niños y adultos, mascotas, fauna nativa, cultivos y contaminar el suelo, las aguas y los alimentos, con el mismo.
- Eliminar del jardín basura, escombros, restos de madera o cualquier elemento que pueda ser usado como refugio por el caracol.
- Capturar los caracoles, cuando sea necesaria su manipulación, sin tocarlos directamente con las manos, usar guantes.
- Acumularlos en recipientes o bolsas bien cerradas con Cal o Sal, para su posterior disposición final.
