Pensando en optimizar la red de hospitales en la ciudad para la atención de pacientes con COVID-19, en el mes de julio comenzó a funcionar la extensión del Nuevo Hospital de Bocagrande, ubicado en el Pie de la Popa, cerca del barrio Lo Amador, justo en la esquina donde por muchos años funcionó un concesionario de vehículos.
En principio esto trajo pros y contras en la misma comunidad, quienes aseguraban que este no era un lugar adecuado para ubicar un hospital, al parecer, porque no tenía las condiciones óptimas para su funcionamiento, sin embargo, después de varias indicaciones del Departamento Administrativo de Salud (Dadis) y de visitas de algunas personas de la comunidad, pudieron abrir las puertas de esta nueva clínica, la cual cuenta con 76 cubículos de hospitalización de baja complejidad y 17 cubículos de hospitalización para adultos de alta complejidad.
“No se sabe”
Ante el nuevo aislamiento selectivo decretado por el presidente de la república, Iván Duque, al que el país entrará desde el primero de septiembre, decidimos consultar qué pasará con esta nueva sede del hospital, debido a que fue adecuado con el único fin de atender a pacientes positivos o sospechosos de coronavirus y en el cual además, prestaban servicios farmacéutico de baja complejidad, se realizan radiologías e imágenes de baja complejidad, tiene su propio transporte asistencial medicalizado y además, se prepararán las muestras de laboratorios tomadas para envío a laboratorio de Nuevo Hospital Bocagrande S.A. para su procesamiento a través de logística de envío.
El Universal conoció que “se está haciendo la revisión y el análisis, puesto que al cambiar las condiciones del aislamiento, se deben cambiar las condiciones de esta sede, pero por el momento se está revisando el tema con la dirección médica, la junta directiva, el grupo de vigilancia epidemiológica y con gestión de riesgo”.
