Los vecinos de Portales de Blas de Lezo I expresaron a El Universal el temor que hace más de un año los embarga por ver las fisuras estructurales y cierta inclinación en el edificio. Esto invitó a las autoridades a monitorear la situación y definir si el riesgo es controlado o inminente.
La Oficina Asesora para la Gestión del Riesgo de Desastres (Oagrd) en compañía del Cuerpo de Bomberos verificaron la edificación, en una de las jornadas de inspección frecuente a las construcciones del clan Quiroz, epítomes de la construcción irregular en Cartagena.
El diagnóstico del equipo interdisciplinario gubernamental, conformado por arquitectos e ingenieros civiles, definió que el edificio no presenta señales que adviertan de un riesgo inminente de colapso.
Las grietas que inquietan a los habitantes, indican las autoridades que se mantienen desde la última verificación, donde se afirmó la imposibilidad de un colapso en el plazo inmediato. (Lea: ¿Libreros se irán del parque Centenario? Alcaldía estudia opciones)
“Estamos adelantando acciones preventivas como el acordonamiento y el diseño de un plan de emergencia en caso de una eventualidad. Todas estas acciones están en conocimiento de organismos de control y entidades competentes”, expusieron desde la entidad distrital.
En 2019 la Universidad Nacional hizo estudios que concluyeron que ocho edificios debían ser demolidos, es decir, la mitad de los 16 edificios construidos por los Quiroz, ya que no cuentan con las condiciones estructurales para ser habitados.
Portales de Blas de Lezo I se encontraba en dicha lista, acompañado de Villa Mary, Shalom, Portal de Los Alpes, Alpes 31, Tsalach, Villa May y Villa Vanessa. En dicha ocasión, Pedrito Pereira, alcalde de turno, indicó que se ejecutaría la demolición luego de gestionar los recursos y solventar los derechos de los propietarios de los apartamentos.
Sin embargo, dos años después, los edificios siguen sin ser demolidos.
En otros barrios como La Campiña, los vecinos sufren la misma zozobra residente en Blas de Lezo. El edificio Balcones de la Providencia, desde el año pasado, en una visita preventiva del Distrito, se encontró que la columna principal tenía múltiples estrías. Las fisuras estructurales son un rasgo compartido por la mayoría de edificios construidos de forma ilegal por el clan.
