Los animales deben ser tratados con respeto. Para muchas personas significan compañía y forjan vínculos emocionales que perduran en el tiempo. Para otras son una especie más de la naturaleza con la que se tiene que aprender a convivir. Pero, más allá de integrar alguno de los dos grupos, es importante tener claro que la responsabilidad con los animales ante cualquier circunstancia que ponga en riesgo sus vidas o integridad radica en el Estado y en todos sus miembros.
El pasado 26 de septiembre un joven se topó con una escena difícil de ignorar: una gata con cuatro gaticos recién nacidos permanecía en una de las calles de la ciudad, expuestos a todo tipo de peligros.
El joven usó las redes sociales para pedir ayuda. En la fotografía se observaba a los cinco animales bajo las llantas de un vehículo. “¿Alguien que pueda ayudar con un hogar de paso para la gata y sus 4 bebés, por favor? ¡Es urgente!”, expresó el joven a través de Twitter.
Su mensaje fue recibido por la senadora animalista Andrea Padilla, quien actuó con otros ciudadanos y animalistas, y lograron conseguirles un hogar de paso. Ahora esperan completar los fondos para trasladarlos a la Organización por el Respeto y el Cuidado de los Animales (ORCA), en Medellín.
Si bien esta historia tuvo un final feliz, son muchas las escenas que se repiten en cualquier esquina o rincón de Cartagena: perros y gatos por doquier, deambulando, enfermos, buscando alimentos para sobrevivir y a expensas de ser maltratados.
Esta situación es clara para la Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria (Umata), que precisa que, al ser una responsabilidad de todos “dentro del ordenamiento legal, a través de la expedición de la Ley 84 de 1989 se ha creado en el país un mecanismo jurídico, por medio del cual se otorga a los animales especial protección contra el sufrimiento y el dolor, causados directa o indirectamente por el hombre”, y que, adicionalmente, con la expedición de la Ley 1774 de 2016, se determinó a los animales como seres sintientes y en esa línea “todas aquellas conductas que le causen sufrimiento y dolor, en especial, el causado directa o indirectamente por los humanos, se tipifican como conductas punibles relacionadas con el maltrato animal, para las cuales se establece un procedimiento sancionatorio de carácter policivo y judicial”.

En el caso de los animales domésticos en estado de abandono o en condición de calle (caninos y felinos), el Distrito designó a la Umata para su atención y protección, dependencia que dispone de una línea de atención para el ciudadano que reporte la emergencia (3052394414). También ha activado una línea especial para la Red de Protección Animal del Distrito, tanto telefónica como de WhatsApp: 3167408843.
“Si el caso corresponde a una presunción de maltrato animal o abandono de un animal, el denunciante debe informar a las autoridades y contar con las evidencias suficientes y una descripción detallada de los hechos. Debe suministrar también la dirección exacta de ocurrencia del caso para reportarlo ante las autoridades competentes, en este caso la Policía Ambiental”, sostiene Blanca Florián Cortés, directora de la entidad.
Y agrega: “En las zonas donde se presentan casos de abusos y maltrato animal, por solicitud de la comunidad, realizamos campañas de sensibilización con el acompañamiento de la Policía Ambiental”.
Si algún ciudadano tiene conocimiento o es testigo de un presunto caso de maltrato animal o de un animal en riesgo, puede activar la ruta de atención así:
1- Llamar a la línea 123.
2- Suministrar la información y datos principales del presunto caso.
3- Recopilar evidencias.
“Son esas las herramientas que permiten conocer los acontecimientos de forma inmediata y brindar la atención que se requiera en el menor tiempo posible, dentro de lo establecido en la norma, que son 24 horas de reacción”, sostiene la directora de la Umata.
Cabe resaltar que el pasado 9 de julio se creó la Red de Protección Animal en Cartagena, una estrategia de la Umata que tiene como objetivo el bienestar y la defensa de los derechos de los animales en la ciudad. La Red de Protección Animal apunta a educar y socializar a la ciudadanía sobre la normativa existente y las rutas de atención y denuncia, para promover acciones sobre la base de la solidaridad. Además, apoyar las iniciativas direccionadas a mejorar la calidad de vida de los animales.
