Entre las promesas de campaña del alcalde William Dau, además de la de “irrigar dineros” en barrios vulnerables de la ciudad, estaba la demolición del polémico edificio multifamiliar Aquarela, que está a pocos metros del Castillo San Felipe de Barajas. (Lea: Se venció plazo para entregar informe para demoler el edificio Aquarela)
Pese a que ya lleva tres años de mandato, la polémica torre continúa en pie y los vecinos de esta en reiteradas ocasiones han denunciado que el lote se ha convertido en un basurero satélite y que en ocasiones ha servido de refugio para delincuentes, afirmaciones que han sido cuestionadas por la constructora del proyecto, que asegura que cuenta con la vigilancia necesaria. (También le puede interesar: Lo que implica el título de ‘Patrimonio Histórico’ para Cartagena)
Los cartageneros que a diario transitan por la vía principal del Paseo Bolívar y la avenida Pedro de Heredia tienen opiniones divididas frente al levantamiento de la primera torre del proyecto Aquarela. Unos proponen que la pinten y así renovar urbanísticamente ese sector, y otros que tumben la estructura. Así mismo, hay quienes piden “que le bajen unos cuantos pisos” para así no afectar la visual del Castillo San Felipe.
Otro drama es el que viven las personas que invirtieron sus recursos en ese proyecto. Llevan más de cuatro años luchando para ver sus sueños materializados. Dicen sentirse damnificados, ya que para esta fecha estarían gozando de sus apartamentos con vista al Centro Histórico y al gran mar Caribe si el proyecto no hubiese tenido inconvenientes.
Esto dijo Dau
El mandatario de los cartageneros aseguró que no está en manos de su administración demoler o no la estructura. “Yo llegué a la Alcaldía con la firme determinación de demoler Aquarela, lo que no estaba dispuesto era a asumir que Cartagena sea quien corra los riesgos de demandas por parte de los constructores y compradores de apartamentos”, dijo Dau.
Y agregó: “En este momento la pelota no está en manos del Distrito. Desde hace muchos meses está en manos de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), que tiene que oficiar a la fiduciaria para que envíe la minuta de contrato para establecer cómo se va a demoler”.
Se venció plazo
A mediados de junio de 2021 el Gobierno nacional informó que logró extender el plazo para demoler el edificio multifamiliar Aquarela. El acuerdo fue ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), debido a todas las dificultades que trajo la pandemia del COVID-19. La nueva fecha había sido estipulada para el pasado 1 de diciembre.
En medio del aparente vencimiento del plazo para tomar una decisión definitiva sobre el futuro de Aquarela, César Moreno Triana, especialista del Programa para América Latina y el Caribe del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco, aclaró en La W Radio que, en la última sesión del Comité de Patrimonio Mundial de 2021, la fecha establecida “era para entregar un informe sobre el estado de conservación de todo el conjunto monumental de Cartagena y del Centro Histórico”. “La fecha del primero de diciembre de 2022 era para entregar este informe”, aseveró.
Reiteró que desde la Unesco y el Comité de Patrimonio Mundial fueron muy enfáticos en la necesidad de demoler la estructura.
