Para montar un negocio en Cartagena se requiere de coraje, persistencia y talento, y tras la pandemia es muy común escuchar la palabra “emprendimiento” por todas partes. Lo que pocos saben es cuánto sacrificio acarrea ser un emprendedor. Eso lo saben varios jóvenes con discapacidades que están entrando en esta tendencia.

En Colombia más de 3 millones de personas manifestaron tener algún tipo de discapacidad, lo que equivale al 7,1% de la población total del país, según el Censo Nacional de Población y Vivienda 2018, del Dane. Del total de personas que declararon tener algún tipo de dificultad, el 54,0% corresponde a mujeres y el 46,0% a hombres. En países como Perú presentan serias dificultades para acceder a empleos y crear emprendimientos, pues solo el 16,4% de la población con discapacidades económicamente activa se encuentra empleada. Lea también: Conoce la serie protagonizada por actores con síndrome de Down
Hoy te contamos sobre el emprendimiento de paletas y postres que construyeron con sacrificio un grupo de niños y jóvenes con discapacidad en Cartagena. Algunos nacieron con síndrome de Down, otros con autismo y lo que tienen en común todos ellos es que son socios y están demostrándole a la ciudadanía que sí es posible crear empleo y llevar sabores a los clientes que consiguen a través de las redes sociales.
¿En qué consiste el emprendimiento?
El emprendimiento está en el barrio Bruselas, se llama Pipe’s Cake, y ofrece a través de redes sociales paletas y postres elaborados por las manos de Andrés Felipe Acevedo, Wilmer Herrera, Josué Martínez, Andrés José, David De la Espriella, Kevin Melchiori y Vale.
Y esto no lo hacen solos. De la administración se encargan Mercedes Luna, psicóloga; y Karen Guardo, administradora y madre de uno de los emprendedores, quien tuvo la idea inicial de arrancar con el proyecto.
“El proyecto empezó hace dos años con la Fundación Inclusivo, para sensibilizar a la ciudad sobre la importancia de reconocer la diversidad en los seres humanos, con el fin de crear oportunidades tanto laborales como sociales y educativas para personas con discapacidades”, expresó Guardo a El Universal.
Tienen su propia jornada de trabajo
El proceso de trabajo es como el de cualquier otro emprendimiento. “A los chicos durante cada actividad se les evalúa y se mira qué capacidad tiene cada uno. Algunos tienen habilidades en repostería, habilidades blandas o empaque, mientras que otros se desenvuelven mucho mejor en el modelaje, la fotografía y las redes sociales”, explicó Mercedes Luna, psicóloga del proyecto.

En este proceso se han consolidado nuevas amistades y aficiones. Algunos jóvenes están desarrollando pasión por la gastronomía y el marketing.

Las encargadas están en constante vigilancia para evitar que se presenten accidentes en la cocina.

Las líderes del proyecto ven en esta población la oportunidades de reconocimiento. “En Cartagena hay poco conocimiento sobre el autismo y las diferentes discapacidades que existen, nosotros queremos hacer esto visible y mostrar una alternativa laboral ante esta situación”, indicó Luna.
A continuación, la entrevista con los integrantes de Pipe’s Cake:
