“Próximamente un seminario internacional sobre el uso de la maceta para el cierre del espacio público y las fortificaciones. En Cartagena son expertos. Y sí, esta instalación apoteósica tenía permiso de la oficina de Espacio Público”.
Con este mensaje, fotografías y un video, una internauta evidenció en su cuenta de Twitter el cierre de un tramo de murallas el domingo 12 de febrero. Lea: ¿Sí se van? Etcar habla sobre desalojo de Café del Mar
Estos recipientes de barro cocido fueron ubicados uno junto a otro, como una barrera para el tránsito peatonal ante el montaje y la posterior realización de un evento social.
Pero, ¿son compatibles con el uso de las fortificaciones o caprichos de “decorador”? El Universal le consultó a la Escuela Taller Cartagena de Indias (Etcar), administradora de las fortificaciones, sobre los elementos a emplear para este tipo de cierres.
La escuela indicó inicialmente: “El proceso de arrendamiento temporal de espacios en los Bienes de Interés Cultural (BIC) del ámbito nacional cumple con una rigurosa validación que asegura una revisión minuciosa del plano del espacio requerido, el estudio del tipo de mobiliario a usar y la compatibilidad con lo dispuesto en el Manual de uso de las Fortificaciones. Solo después de aprobar una lista de requisitos técnicos, que varían según el baluarte o la zona a usar, se aprueba el permiso”.
La Etcar precisó: “El manual para el uso temporal o permanente de aprovechamiento económico del espacio de los Bienes de Interés Cultural Nacionales (Bicnal) indica que para la instalación de cualquier tipo de mobiliario se deberán tener en cuenta los siguientes criterios: no podrá trasmitir una carga puntual superior a 50 kg/m²; tendrá una altura máxima de 50 centímetros y su localización no debe impedir la libre movilidad ni obstaculizar las áreas de acceso al sitio”.
Así las cosas, las macetas resultan compatibles y ajustadas a la norma que rige para el uso las fortificaciones.
La Etcar destacó que solo autoriza cerramientos amigables con los transeúntes, dejando un espacio para su libre paso, con el objetivo de garantizar que propios y visitantes no dejen de disfrutar de las fortificaciones.
