En donde había un desfile de maquinaria pesada hoy reina la quietud. El proyecto de las piscinas de sedimentos en el caño Juan Angola se encuentra pausado desde hace más de tres semanas, generando zozobra e incertidumbre en la comunidad respecto al futuro de la obra.
Con la intención de evitar la devastación total de uno de los cuerpos de agua más contaminados de la ciudad, la Alcaldía de Cartagena puso en marcha la construcción de dos enormes piscinas a la altura de Marbella. En ellas se verterán los sedimentos correspondientes al dragado del caño. Lea aquí: Gobierno aportará más recursos para reabrir playas de Protección Costera
Según cuenta la comunidad, los trabajos iniciaron con normalidad; sin embargo, después de solo unos días, las maquinas se detuvieron y hoy siguen sin ponerse en función de la obra. El proyecto se detuvo el 14 de julio y la falta de permisos para continuar causó el retraso.
Ya se avanzó con la fase preliminar, pero ahora la construcción se encuentra en un punto donde es necesario ejecutar actividades que requieren permisos, tales como la tala de mangles y el aprovechamiento forestal dentro del canal de dilución. Para avanzar es necesario que la entidad ambiental encargada, Cardique en este caso, entregue el permiso. Lea aquí: Más de 873 mil quejas contra las EPS: estos son los motivos más recurrentes

Según Luis Villadiego, secretario de Infraestructura, ya los trámites se adelantaron y se encuentran a la espera de recibir la requerida luz verde. “Se requieren unas autorizaciones por parte de la autoridad ambiental para poder llevar a cabo la continuación de estos dragados. Llegaron a zonas en donde se requiere talar mangles y para esto se requieren unas autorizaciones por parte de Cardique. Todo el trámite para poder mitigar esta situación fue enviado. Tan pronto se cuente con la autorización, se llevará a cabo la reactivación de estas actividades. Toda la información que fue requerida por la autoridad ambiental ya se suministró”, afirmó Villadiego.
Reprogramar, otra tarea
Además de los permisos para talar los mangles, el aprovechamiento forestal y la implementación de la contención en el área a trabajar, también hace falta que se haga una reprogramación por parte del contratista, la cual será revisada por la interventora.
“Se viene trabajando en la culminación del inventario y el plan de aprovechamiento forestal, igualmente estamos coordinando con Cardique para la presentación de estos productos, de tal manera que podamos obtener el permiso de aprovechamiento forestal lo más pronto posible”, dijo Parra.
Tanto el secretario de Infraestructura como Edurbe esperan que para esta semana logren llegar a un acuerdo interadministrativo con las autoridades ambientales. En caso de que así ocurra, el proyecto podrá retomar las labores.
Los números de la obra
De acuerdo con cifras entregadas por Edurbe, la inversión que se hizo para la creación de las dos piscinas de sedimentos es de $15 mil millones. De todas maneras, para la reactivación de la construcción se deberá hacer una reprogramación de inventario por parte del contratista. La interventoría se encargará de revisarla y aprobarla sin que exceda la vigencia actual.
Calculan que en tres meses terminarían con la construcción del área de vertimiento. El plazo está sujeto a que no se presenten retrasos como el que enfrentan actualmente debido a los permisos ambientales.
