Nunca nos dijo cuál era su nombre, y tampoco qué delito cometió. Aquello era lo menos relevante ante el talento de una madre cabeza de hogar de aproximadamente 40 años, quien se encontraba el pasado viernes 29 de septiembre exponiendo sus artesanías en la II Feria Artesanal de los Privados de la Libertad en Cartagena.
En entrevista con El Universal, la mujer contó cómo es el duro proceso de estar en la cárcel, y describió la impotencia ante las necesidades que pueden padecer las familias de muchos reclusos en el país. Lea también: Galería: así se vive la II Feria Artesanal de los Privados de la Libertad
Hoy la costeña que reside en la Cárcel Distrital de Mujeres de Cartagena, envía artesanías a su pueblo para la venta. Esto gracias a que meses atrás, aprovechó la oportunidad para aprender a través de un programa del Gobierno especial para PPL.
En estos momentos no solo a pinta, también crea bolsos con pedrería y arma sus propios planes de negocio. Cuenta que desde su reclusión, le ha sacado el lado positivo a la vida, y de paso, comenzó a verla con un tono de esperanza y reflexión. A continuación, la entrevista:
“La organización de Proobras de la Justicia, capítulo de Cartagena está a cargo la doctora Johnnessy Lara, que es nuestra presidenta magistrada de la Sala Laboral de este distrito judicial, por lo tanto, invitamos a los cartageneros a que nos acompañen durante estos dos días y contribuyan con la compra de los productos que son recursos que les serán retribuidos a cada PPL que participa de esta feria artesanal y a sus familias. Queremos demostrar que entre todos podemos hacer un cambio más afectivo y más ameno a nuestra sociedad”, indicó Haydeé Hernández Vargas, juez Primero de Ejecución de Penas y Medidas de Seguridad.
Oportunidades laborales para las personas privadas de la libertad$>
En Colombia, el proceso de ayudar a las personas privadas de la libertad a conseguir oportunidades laborales es una parte fundamental de su proceso de reinserción social y rehabilitación. El sistema penitenciario colombiano se enfoca cada vez más en ofrecer programas de formación y capacitación laboral a los reclusos con el fin de prepararlos para su reintegración una vez cumplan sus penas. A continuación, se describe el proceso general que se adelanta en Colombia para este propósito:

- Evaluación y perfilamiento: el proceso comienza con la identificación de las habilidades, intereses y necesidades de cada persona privada de la libertad. Se realiza una evaluación individual para determinar qué tipo de formación o capacitación sería más adecuada para ellas. Lea también: Cartagena será sede de Cumbre Latinoamericana de la Economía Creativa
- Formación y capacitación: con base en la evaluación, se diseñan programas de formación y capacitación que abarcan una variedad de áreas, como educación formal, habilidades laborales específicas (por ejemplo, carpintería, costura, electricidad, entre otras), emprendimiento y desarrollo personal.
- Acceso a empleo: a medida que los reclusos avanzan en su formación, se les brinda acceso a oportunidades de empleo dentro de la prisión. Esto puede incluir trabajos remunerados en talleres, granjas o proyectos de producción que les permitan adquirir experiencia laboral.
- Alianzas con empresas: se establecen alianzas con empresas externas dispuestas a contratar a personas privadas de la libertad una vez cumplan sus penas. Estas empresas pueden ofrecer empleo directo o programas de empleo temporal, dependiendo de las circunstancias.

- Acompañamiento y seguimiento: la reinserción laboral no termina con la liberación. Se brinda apoyo continuo a las personas que han cumplido sus penas para facilitar su transición al mercado laboral fuera de la prisión. Esto puede incluir programas de seguimiento y orientación laboral.
- Programas de emprendimiento: para aquellos interesados en iniciar sus propios negocios, se ofrecen programas de apoyo al emprendimiento que incluyen capacitación en gestión empresarial y acceso a recursos financieros.
