A la palabra arquitectura se le atribuye el arte de diseñar espacios, no solo desde lo privado, sino también desde lo público, para incidir en el paisajismo y urbanismo de una ciudad y transformarla. Sobre estos cimientos se formó María Alfaro, una joven cartagenera recién egresada de la Universidad San Buenaventura que conversó con este medio sobre el proyecto.
Alfaro trabajó durante años en su tesis de grado: una propuesta que sugiere darle otra cara a Isla de León, un asentamiento ubicado en el suroriente de Cartagena, a pocos metros de la Ciénaga de la Virgen y en el traspatio de El Pozón, el barrio en donde se crió y que conoce a la perfección. Lea también: Empiezan las obras en el hospital de Nelson Mandela
La cartagenera reconoce el sonido de la lluvia y cómo amenaza con ametrallar las ventanas de las casas cuando llega el invierno. También vio el nacimiento del sector Isla de León, que se fue conformando poco a poco tras una invasión.
“Tras hacer constantes visitas a Isla de León, identificamos tres problemáticas que convergen entre sí: las constantes inundaciones que presenta el territorio debido a que es un asentamiento informal en zona de riesgo, también la falta de oportunidades para el crecimiento económico de los pobladores, y finalmente un deterioro social, ecosistémico y paisajístico del entorno”, contó Alfaro a El Universal.
Y anotó: “Junto a mi compañera, Laura Galloso, trabajamos en esta propuesta urbanística, la idea es que si una entidad se interesa en ella, pueda implementarla a futuro. Es un sistema ecopaisajistico diseñado para que las raíces de los mangles permitan a las plantas captar el oxígeno, así estas serían capaces de disminuir las inundaciones y servir como una barrera natural protectora”.

Para dar con esta idea fueron muchos los datos que debieron recolectar.
“Si bien Cartagena es atractiva en materia de turismo, existen muchas poblaciones en condición de vulnerabilidad, tanto, que el 75% de las poblaciones vulnerables en Cartagena, según el Sisbén, viven en zonas en riesgo de inundación. Isla de León cuenta con cinco puentes de acceso, de los cuales cuatro están construidos con tablas de madera desiguales y separadas, y uno solo construido en concreto. Es un territorio que se encuentra bajo el nivel del mar, con alta influencia de la ciénaga. Se estimó que el aumento del nivel del mar en la ciudad será de 15 a 20 centímetros para el año 2040, así que es algo que toca tener muy en cuenta. Además que la cobertura de alcantarillado en este barrio es del 0%, generando un precario manejo de los bordes acuáticos”, añadió la arquitecta.
La propuesta
Para dar con el diseño tomaron referentes como el Parque de Humedales de Aguas Pluviales en China, y el parque Bishan-AMK de Singapur.
Pero también tuvieron en cuenta casos de éxito a nivel local, como el Parque Espíritu del Manglar, un espacio de interacción de áreas verdes que proporcionan oxígeno para la ciudad.
“La investigación nos llevó a la búsqueda de herramientas que funcionan. Como primera estrategia de diseño se plantea la creación de una barrera natural de mangle que permita disminuir el impacto cuando sube el nivel de agua. El segundo producto son unas chinampas, un sistema artificial de cultivo construido en zonas donde el agua es el principal recurso, que formaría parte de la primera línea de mitigación, aportando al cultivo y control de erosión a través de un drenaje urbano sostenible”, añadió.


Y anotó: “El mangle también puede ser una solución, ya que este tiene cualidades que ayudan al ecosistema en muchos aspectos, aportando provisión de peces, regulación de la erosión y el clima, soporte al suelo marino, entre otras bondades que ayudan al desarrollo ecosistémico”.

Este proyecto tiene un enfoque práctico, y el resultado es poder ayudar a las entidades interesadas a dar solución a problemas concretos, físicos, ecológicos y urbanos que afectan a esta población.
La propuesta también cuenta con unos miradores como aporte contemplativo y recreativo para la población, los cuales poseen una estructura en madera con unos dados de hormigón armado que le permiten tener mayor estabilidad en el terreno. Lea también: Iniciaron las obras del Centro Recreacional El Edén
“Las fuentes hídricas se están viendo deterioradas a causa de la urbanización descontrolada y no planificada en sus bordes, generada por asentamientos informales que invaden de manera inapropiada terrenos no aptos para la construcción debido a que se encuentran en zona de riesgo. El cuerpo de agua principal de Isla de León funciona para actividades de pesca y el consumo propio y externo, siendo así una fuente de empleo y de subsistencia para muchos de ellos. Ojalá se ejecuten obras como estas que puedan cambiarle la vida a sus habitantes”, concluyó Alfaro.

El Universal contactó al Distrito de Cartagena para consultar si en estos momentos se está contemplando realizar intervenciones en este territorio.
Al respecto indicaron que por el momento no hay una propuesta de intervención urbanística, debido a que en los estudios vigentes, este barrio aparece en zona de riesgo no mitigable.
