Cartagena de Indias sueña esta vez con ser una ciudad navegable, en todo su entramado de caños, ciénagas y lagunas. Es un viejo sueño que tiene más de 60 años y lo ha ido aplazando, desde que el senador Alfonso Romero Aguirre lo propusiera en 1964, sugiriendo que todos sus caños y lagunas, como en una Venecia tropical pudiera recorrerse desde El Pozón hasta Castillogrande.
A ese sueño de ciudad le ha faltado como a muchísimos de sus proyectos, además de voluntad política, sostenimiento de una política pública continuada para que los sucesores gobernantes no deshilvanen o detengan el proceso de construcción cualitativa de esta ciudad. Lea: Distrito aprobó el Plan de Seguridad y Convivencia Ciudadana (PISCC)
El actual alcalde Dumek Turbay, calificado como el mejor alcalde de Colombia, por encima de seis ciudades como Bogotá, Barranquilla, Cali, Medellín, etc., ha retomado la vieja y anhelada iniciativa del transporte por los cuerpos de agua, y ha presentado la Ruta de los 500 años de Cartagena, que está a la vuelta de la esquina, a solo nueve años.
Se trata de un diseño lleno de grandes esperanzas para la ciudad, en lo pequeño y en lo mayúsculo, pero el tiempo apremia, y si se logran ejecutar las tres obras prometidas: El Nuevo Chambacú, el Plan Maestro de Drenajes Pluviales y el Malecón del Mar, dentro de otras coyunturas que tienen que ver con obras de infraestructura y apuesta al desarrollo: la inversión en educación y cultura que debiera ser prioritario y esencial, la batalla crucial contra todas las formas de la pobreza, la recuperación ambiental y social de las comunidades que viven al pie y alrededores de la ciénaga de la Virgen, el plan de recuperación del Centro Amurallado, Getsemaní y el resto de barrios de Cartagena, que no solo reclaman pavimentación. Si se logran algunas de las anteriores, habremos dado un paso adelante en 500 años de historia.
En 2021, el economista Adolfo Meisel Roca dijo algo que merece pensarse en el Foro ‘Construcción y Agricultura Presentes en la Recuperación Económica y Social desde las Regiones’: “Cartagena es una ciudad rica, tiene bajo recaudo de impuestos locales, gran inversión industrial, un puerto de primer orden y principal destino turístico, pero la inversión social no se ve reflejada”.
Recuperar la grandeza de Cartagena
La ruta hacia la conmemoración de los 500 años de Cartagena empezó a andar. El alcalde Turbay prepara un proyecto de ley para que la Nación se integre a la conmemoración de este aniversario, y a la ciudad no le falten los recursos para sus obras planeadas. La ruta cuenta con un equipo presidido por el historiador Moisés Álvarez Marín, director del Museo Histórico de Cartagena y Sandra Schmalbach Pérez, directora general de la Escuela Taller.
La nave de los quinientos años de Cartagena de Indias ha empezado su travesía, con un plan de acción con cinco ejes temáticos. Cartagena será “El Imán del mundo”
Moisés Álvarez Marín.
La ruta diseñada tiene cinco ejes esenciales: El turismo cultural; patrimonio y cambio climático; patrimonio y gestión comunitaria; cooperación internacional y diplomacia cultural; y finalmente infraestructura y desarrollo urbano. Éste último punto debiera ser el primero. Lea: Se aproxima la reapertura del Parque Espíritu del Manglar, ¿cuándo es?
El alcalde Turbay y su equipo están ante múltiples desafíos en una ciudad con viejas encrucijadas, una ciudad que tiene un peso en la historia, y desde hace cinco centurias ya estaba conectada con el resto el mundo. Dice que tiene un “gobierno en la calle, no callejero”. Y reclama la unión de la ciudadanía en un camino sostenido de motivación y conciencia de una Ciudad de Derechos, para recuperar el brillo y la grandeza de Cartagena. “No es cualquier ciudad la que llega a cumplir 491 años”, afirma.
“El Centro Histórico de Cartagena, la ciudad antigua no puede seguir en la postración, pero quiero que acabemos con la narrativa de las dos ciudades, la de un sector privilegiado de la ciudad. Para esta fecha histórica, Cartagena debe mostrarse unida. Una ciudad con igualdad, sin desequilibrio social. Debemos empezar a unificar a la ciudad. Son los hechos los que han forjado esas identidades y esos sentidos de pertenencia. De La Heroica a La Fantástica”, dice.
El alcalde Turbay y su equipo están ante múltiples desafíos en una ciudad con viejas encrucijadas, una ciudad que tiene un peso en la historia, y desde hace cinco centurias ya estaba conectada con el resto el mundo.
Un gran pacto de ciudad
Moisés Álvarez Marín, embarcado en el sueño de celebrar los 500 años de Cartagena, es uno de los asesores de la actual administración en ese propósito. El historiador y director del Museo Histórico de Cartagena, tiene medio siglo de ser el discreto y certero guardián de la memoria de la ciudad, es el artífice del Archivo Histórico de Cartagena que cumplió 40 años, y es el director del museo que celebra 100 años de historia.
“El arribo de Cartagena de Indias a los 500 años de su fundación en 2033, es el próximo hito para construir un gran pacto de ciudad que, inspirado en la savia de la memoria le dé un fuerte y renovado impulso al propósito colectivo de seguir construyendo una ciudad incluyente y apropiada de su identidad como ejes de la consolidación de sus procesos culturales, sociales, urbanos, ambientales y turísticos que apuntan a la sana convivencia entre sus ciudadanos y a la conexión de la ciudad con el mundo”, expresó en diálogo con El Universal.
“Es una enorme oportunidad para mostrar la inmensa riqueza de su patrimonio como el bien mayor que atraiga a las gentes de todos los confines de la tierra y buscar los niveles más elevados del conocimiento científico de la humanidad en favor de la educación de los cartageneros. Si en el pasado Cartagena de Indias se convirtió en un puente entre tres mundos (Europa, África y América) que aquí se vieron cara a cara, en el V Centenario de su fundación bien podemos soñar con convertirla en imán del mundo”.
Cartagena, sueños aplazados
El gran desafío está ahí, como un sueño aplazado. Moisés Álvarez Marín citó una columna del periodista Eduardo García Martínez donde decía que “Cartagena necesita recuperar el liderazgo perdido” y entre todas las mentes visionarias se podría integrar el propósito común de hacer de Cartagena, una “super ciudad”. El cortejo de sueños aplazados es grande, pero podemos empezar por lo esencial, apuntando al desarrollo.
El imán del mundo
El imán de Cartagena que atrajo al mundo hace cinco siglos, fue un imán tenso, erizado y brutal, porque fue en ese contexto en que ocurrió la conquista y la esclavización de los africanos. Primero vinieron los españoles, y luego, los africanos forzados al comercio negrero. Más tarde, los franceses, ingleses, holandeses, portugueses, y con ellos, el mundo entero. Para 2033 ese imán irradia nuevas señales al mundo.