Luego de siete años de gran polémica en Cartagena sobre el edificio Aquarela, el pasado sábado 2 de noviembre, el Distrito hizo oficial la finalización del desmonte.
Cabe recordar que el proceso de demolición se inició el 22 de marzo de este año, demorando alrededor de siete meses para que la torre de 25 pisos, llegara al suelo.
Las reacciones ante este hecho no se hicieron esperar. Uno de los compradores de los apartamentos, le contó a El Universal que aunque la comunidad de inversionistas ya estaba consciente de que el proyecto no continuaría, sus expectativas están ahora puestas en la Alcaldía.
“Nuestras expectativas ahora están concentradas en el Distrito, que responda por esos recursos que nosotros invertimos, ya que el dinero se llevó a un proyecto que estaba totalmente licenciado por las entidades”, indicó Luis Torres, uno de los afectados. Lea también: Termina la demolición de Aquarela tras 7 años de polémicas en Cartagena
Torres manifestó que, a pesar de algunas reuniones realizadas en marzo y julio de este año con la Alcaldía, dijo que la última programada para el pasado mes de septiembre no se llevó a cabo.
“Todo lo que sabemos sobre la demolición de Aquarela ha sido por la prensa. En realidad, nadie del Distrito nos ha vuelto a llamar y esa es la preocupación que tenemos, porque nos enteramos del desmonte completo y de todas las noticias a través de los medios. Tampoco nos han dicho más nada directamente, y ahí radica nuestra inquietud”, señaló Torres.
En la última reunión, la cual fue en julio, nos dijeron que estaban a la espera de una respuesta por parte de Corvivienda y del Ministerio de Vivienda, y fijaron una nueva reunión que se iba a realizar el pasado septiembre. Ese mes estuvimos afuera de la Alcaldía esperando la cita, pero tras quedarnos más de una hora, se acercaron las personas encargadas y nos comentaron que no había ninguna reunión programada, ya que estaban esperando la solicitud de Corvivienda para después llamarnos. A partir de ese momento no se han comunicado más con nosotros. La verdad es que estamos un poco inquietos”
Luis Torres, comprador afectado
Además, el comprador declaró que desde un principio no estaban de acuerdo con la demolición. “Este es un proyecto que se licenció y a diferencia de los otros como los de los Quiroz, tenía toda su documentación en regla. Entonces, el cuestionamiento siempre ha sido: si no se podía construir, ¿por qué dejaron que llegara hasta el piso 25? Si a la postre iba a afectar el patrimonio histórico, ¿por qué crearon esa expectativa en nosotros? Si lo hubiéramos sabido, yo no habría invertido, al igual que casi 900 familias en su momento”, expresó el afectado.
Y agregó: “La falla inicial fue entregarle la licencia a un proyecto que al final sabían no se podía construir”. Le puede interesar: Declaraciones de Dumek Turbay y ministro de Culturas tras el fin de Aquarela
La versión de la constructora de Aquarela
Por otra parte, la constructora del edificio Aquarela, le contó a este medio que, tras la demolición total de la polémica torre, continuarán con los procesos legales.
“La constructora y los socios del consorcio constructor seguirán atendiendo todos y cada uno de los requerimientos en el marco de estos procesos, tanto los instaurados contra el consorcio y viceversa. De un lado, tenemos una demanda contra el Estado colombiano, que incluye al Distrito de Cartagena y el Ministerio de Cultura, ya que ambas entidades dieron el visto bueno y aprobaron las licencias”, afirmaron.
El consorcio también interpuso una demanda contra dos funcionarias de Planeación Distrital que presentaron pruebas falsas, lo cual llevó a que la Inspección de Policía concluyera, erróneamente, que había una invasión de espacio público. Estas dos funcionarias ya fueron imputadas por la Fiscalía General de la Nación, proceso el cual sigue abierto”
Consorcio constructor
El consorcio también habló sobre la demanda que presentaron al Estado. “Esta demanda es por los daños morales y económicos ocasionados tanto a los constructores como a los compradores. En cuanto al daño moral, ha habido una narrativa llena de tergiversaciones: Cartagena jamás ha estado ni está y tampoco queremos que esté en la lista de patrimonio en riesgo de la Unesco, aunque esa fue la narrativa impuesta en el país”, aseveraron.
Y agregaron: “También se dijo en su momento que era un proyecto ilegal, lo cual es falso, ya que el proyecto tiene todas las licencias aprobadas bajo el Plan de Ordenamiento Territorial de 2001, que sigue vigente, y la circular de Planeación Distrital de diciembre de 2013, que liberó algunas zonas de Cartagena para Vivienda de Interés Social (VIS) sin límite de altura. Esa circular fue emitida mucho antes, dos años antes de la licencia de Aquarela”.
El desmonte
El pasado sábado 2 de noviembre, justo cuando Cartagena celebraba sus 40 años de haber sido declarada como Patrimonio Histórico de la Humanidad por la Unesco, el Distrito oficializó la demolición de Aquarela, edificio que ponía en riesgo este título.
“Era importante para Cartagena, para Colombia y para el mundo que este adefesio se tirara al piso. Hoy ya no hay rastro de Aquarela, solo los vestigios, los residuos y los escombros. Es un mensaje en conjunto con el Ministerio de las Culturas de proteger el patrimonio”, mencionó el alcalde de Cartagena, Dumek Turbay.
El mandatario de los cartageneros también indicó que la Empresa de Desarrollo Urbano de Bolívar (Edurbe) ya se encuentra preparando un informe final sobre el proceso constructivo y las falencias del mismo.
“Aquarela no solo representaba una amenaza al patrimonio, también había una amenaza a las vidas de los cartageneros, de las personas que vivieran allí y de aquellos que estuvieran alrededor de esa edificación, así que acá se evitó que nos quitaran la declaratoria del patrimonio, pero también se salvaron vidas”, enunció Turbay.
Por su parte, Juan David Correa, ministro de Las Culturas, resaltó la importancia de la demolición de Aquarela, siendo fundamental el trabajo en equipo entre la Alcaldía de Cartagena y el Gobierno Nacional. Lea aquí: Alcaldía de Cartagena y EPA revisan manejo de escombros de Aquarela
“El patrimonio es mucho más que unas edificaciones. La ciudad por la que, de alguna manera ingresaron las ideas que nos convirtieron en República, merecía todo el apoyo del Ministerio y este gran reconocimiento. Por eso firmamos la resolución que lo hizo realidad. Este es un modelo que nos permite creer que los plazos se cumplen, que devuelve la confianza. Es un triunfo para la ciudad y celebro que así haya sucedido”, concluyó el ministro Correa.
