En la noche del pasado sábado 9 de agosto, durante un servicio juvenil en la Iglesia Cristiana Amad al Projimo, ubicada en el barrio Henequén, un tubo de agua se rompió y rápidamente comenzó a inundar las viviendas aledañas. Para reparar un tramo de tubería, que conduce agua cruda desde la Estación de Bombeo Albornoz a la planta de potabilización El Bosque, Acuacar suspendio el servicio de acueducto al 40% de Cartagena.
Mientras, en el templo, se encontraban unas 20 personas, incluidos niños de entre 3 y 7 años, quienes inicialmente pensaron que se trataba de una fuerte lluvia, pero pronto comenzarían lo que describen como un evento traumático, pues no encontraban explicación de lo que sucedía; estaban en un recinto a un nivel más bajo, con aparatos electrónicos conectados, y una pared que amenazaba con caerse. Le puede interesar:“Afinia no puede sola”: $1 billón en pérdidas anuales
El agua ingresó con fuerza por la puerta principal y, en cuestión de segundos alcanzó la mitad de la altura interna de la iglesia. Testigos relataron que en la parte trasera el nivel estuvo a menos de un metro de cubrir el techo. La corriente arrastró mobiliario, dañó puertas, techos y paredes, y afectó gravemente instrumentos musicales y otros enseres.
“Decidí abrir la puerta y la iglesia ya estaba a la mitad de agua. En ese momento nos dimos cuenta de que no era lluvia: me asomé y vi que se había partido un tubo. Los niños quedaron paralizados. Mi hijo, de tres años, estaba en brazos de un joven, pero no reaccionaba. Mi esposa también estaba en shock. Nadie sabía qué hacer; yo tampoco. Corrí hacia el cuarto donde guardamos los enseres, sillas y juguetes, pero ya estaba completamente inundado”, cuenta Andrés de la Rosa, miembro de la iglesia, quien estuvo presente en el lugar.
Iglesia en Cartagena queda devastada tras inundación por tubo roto en Henequén
Durante la evacuación, miembros de la congregación y vecinos cargaron a los niños para atravesar la corriente que ingresaba. En medio del rescate, se detectó que el cableado de luces estaba energizado, lo que aumentó el riesgo.
A contiación, las imágenes:


“Esa noche Dios actuó y evitó una tragedia. Nos fuimos para la casa alrededor de la 1 de la mañana, después de que llegaron las entidades a revisar. Al otro día, ya con más calma, vimos la magnitud del daño: todo lleno de barro, el videobeam, el controlador de luces, el pedal del piano, cables, extensiones… todo afectado”, relató de la Rosa.
Señalan que la inundación dejó a la iglesia con cerca del 80% de su estructura afectada. Aunque personal de Aguas de Cartagena acudió al sitio para realizar inventarios y revisiones, los feligreses señalan que aún no han recibido una respuesta definitiva sobre posibles reparaciones o compensaciones, y que les habrían solicitado no volver a conectar los enceres afectados, para que estos puedan ser considerados dentro del estudio. También debían tomar una foto a cada artículo para presentarlo en el reporte.
Actualmente, la congregación celebra sus reuniones en un espacio prestado por un miembro de la iglesia, con capacidad para unas 25 sillas y sin equipos eléctricos en uso, a la espera de la revisión técnica. Vecinos del sector también reportaron afectaciones en viviendas y negocios cercanos, aunque en menor magnitud que en el templo.

“La comunicación con Aguas de Cartagena ha sido la de siempre: llegaron, hicieron la inspección y tomaron inventario. Un funcionario nos dijo que todo estaba en verificación, que revisarían lo que se mojó. Pero es cruel, porque aunque la estructura ya tenía sus años, nunca había recibido una fuerza de agua así. La pared se cayó y eso debilitó toda la estructura”, señaló la comunidad.
Y concluyeron: “como iglesia hemos decidido que, responda o no Aguas de Cartagena, tendremos que hacer arreglos en toda la estructura. Ahí no se puede volver a hacer un servicio. Para regresar al templo hay que tumbar y volver a construir. Agradecemos a las personas que quieran solidarizarse con esta situación. No estamos pidiendo cosas específicas, sino que lo que Dios ponga en el corazón de quienes puedan aportar al levantamiento del templo”.
Los interesados en contactar a la iglesia y solidarizarse a través de un servicio social, pueden hacerlo a través del número de la pastora Inelida Vicenta Cortez Aragon, 3157875705.
Aguas de Cartagena se pronuncia sobre afectaciones en Henequén
El Universal contactó a Aguas de Cartagena para conocer cómo avanza el proceso con las viviendas afectadas. La empresa indicó que tras lo ocurrido el pasado sábado, actuaron de inmediato para atender la contingencia.
“Tras el evento ocurrido con la fuga, se llevó a cabo la caracterización de los habitantes de la zona afectada y se realizaron labores de limpieza y organización en el área, de manera oportuna y responsable, priorizando siempre el bienestar de la comunidad. Desde el primer momento, se valoró la situación con la sensibilidad requerida, lo que permitió comprender el alcance de lo sucedido, tomar decisiones informadas y definir acciones en beneficio de los afectados. A estas personas se les brindó orientación y acompañamiento, para que, una vez realicen la valoración de sus afectaciones, puedan agotar el reconocimiento a que haya lugar”, señaló la empresa.
