Cartagena cerró 2025 con indicadores favorables en pobreza, empleo y educación. Sin embargo, un análisis técnico del programa privado Cartagena Cómo Vamos (CCV) reveló que durante el año se registraron dos casos de muerte materna, una cifra que contrasta con el cero reportado en 2024.
El informe, publicado en los últimos días del año pasado, reconoce avances importantes en varios frentes sociales, pero subraya que la salud sigue siendo uno de los mayores desafíos de Cartagena, especialmente cuando se trata de indicadores tan sensibles como la mortalidad materna.
De acuerdo con CCV, la pobreza monetaria mostró una leve pero significativa mejora. En 2024 se ubicó en 41,1 %, frente al 42,8 % registrado en 2023. La pobreza extrema también descendió, al pasar de 14,4 % a 13,2 %. Para el programa, aunque estos resultados indican que algunos hogares lograron superar la línea mínima de ingresos, el reto de fondo persiste como una de las principales tareas pendientes de la ciudad.
Este comportamiento está estrechamente ligado al mercado laboral. “Entre enero y octubre de 2025, la tasa de desempleo fue de 9,8%, una reducción importante frente al 12,7% del mismo periodo del año anterior. Uno de los sectores que impulsa este comportamiento es el turismo: a octubre de 2025, la ciudad recibió 2.820.984 pasajeros en vuelos nacionales e internacionales, superando los 2.792.277 registrados en el periodo previo”, señaló el programa.
En educación, el balance también fue positivo. El Índice Total de las Pruebas Saber 11° alcanzó 67,8 puntos en 2025, por encima de los 67,1 puntos obtenidos en 2024, lo que, según CCV, refleja una mejora en el desempeño académico de los estudiantes.
Dadis explica los dos casos de muerte materna registrados en 2025
En contraste con estos avances, el informe de Cartagena Cómo Vamos hace énfasis en la situación de salud pública. A la semana 48 de 2025 se reportaron dos casos de muerte materna en la ciudad, frente a cero casos en 2024. Para el programa, este indicador, considerado uno de los más sensibles de cualquier sistema de salud, “evidencia la necesidad urgente de reforzar los protocolos de atención a gestantes.”
Sobre este punto, el director del Departamento Administrativo Distrital de Salud (Dadis), Rafael Navarro, aclaró en entrevista con El Universal que ambos casos corresponden a muertes maternas indirectas y que los datos aún son preliminares. Explicó que una de las muertes se encuentra en proceso de depuración y validación, debido a que se trataría de una paciente proveniente de Turbaco que habría permanecido en Cartagena alrededor de 15 días.
Navarro precisó que, tras el análisis epidemiológico, “se determinó que las dos muertes están asociadas a causas no obstétricas”. En ese contexto, destacó que el distrito completa dos años consecutivos sin registrar muertes maternas directas por emergencias obstétricas, sin casos relacionados con trastornos hipertensivos del embarazo ni con sepsis obstétrica.
“Este resultado se consolidó el 24 de diciembre de 2025, fecha en la que se cumplieron dos años desde la última muerte materna directa en la ciudad, ocurrida el 24 de diciembre de 2023 y cuyo diagnóstico correspondió a una hemorragia obstétrica”, afirmó.
La muerte materna, según la OMS, es el fallecimiento de una mujer durante el embarazo, parto o hasta 42 días después de terminarlo, debido a causas relacionadas o agravadas por el embarazo, excluyendo accidentes.
El director del Dadis insistió en que el cierre definitivo de los datos de mortalidad materna es preliminar, ya que las bases oficiales se consolidan y se cierran de manera definitiva en marzo de 2026, conforme a los procesos de validación epidemiológica establecidos.

Prevención y vigilancia para reducir riesgos de muerte materna
En paralelo, Navarro explicó que a través del Plan de Aceleración para la Reducción de la Mortalidad Materna (PAREMM), el Dadis ha fortalecido las acciones de prevención, vigilancia y atención oportuna. Este trabajo ha permitido que los distintos actores del sistema de salud reconozcan al ente territorial como un aliado estratégico que brinda acompañamiento, asesoría y soporte técnico-científico continuo.
De acuerdo con el funcionario, este comportamiento refleja un fortalecimiento de la vigilancia epidemiológica y de la respuesta integral en la atención materna, sin dejar de lado el seguimiento permanente, el análisis de los casos y la mejora continua de los procesos desde la Mesa Distrital para la Reducción de la Mortalidad Materna.

Morbilidad Materna Extrema
Por otro lado, según el Dadis, aunque la Morbilidad Materna Extrema (MME) —asociada a complicaciones obstétricas y no obstétricas graves que ponen en riesgo la vida de la mujer— ha registrado un aumento, en buena parte relacionado con fallas en la identificación temprana desde años atrás, la entidad aseguró que ha fortalecido la detección de estos casos.
“Esto ha permitido una intervención oportuna de las pacientes y un trabajo articulado con las IPS, centrado en la capacitación continua del personal de salud”, enfatizó Navarro. Le recomendamos: Preeclampsia, una de las causas de morbilidad materna en Cartagena

Las metas en salud para 2026 en Cartagena
Para este 2026, el Dadis le apunta a mantener y consolidar los avances alcanzados. Navarro señaló que Cartagena cuenta con un sistema de vigilancia tecnológica robusto, que ha madurado con el tiempo y que permite planear con base en evidencia, identificando dónde se presentan las principales afectaciones en salud, en qué edades y bajo qué esquemas de aseguramiento.
Entre las metas trazadas, las autoridades sanitarias buscan sostener la reducción de distintas morbilidades. Según Navarro, la ciudad ha logrado disminuir los casos de VIH, reducir la mortalidad infantil por infección respiratoria aguda en un 14,2 % y mantener la meta de cero muertes maternas directas. A esto se suma una disminución del 19 % en el embarazo adolescente. Lea más: ¿Cuál es la situación del VIH en Cartagena? Dadis responde
“El reto ahora es mantener estos resultados y no bajar la guardia”, señaló el funcionario, quien resaltó la importancia de seguir fortaleciendo la integración con las EPS, aseguradores, prestadores y el personal médico. “El centro siempre debe ser el paciente y la familia”, concluyó.