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Madre y su hijo sobreviven a ataque de miles de abejas: recibieron más de 150 picaduras cada uno

Madre e hijo sobrevivieron al ataque de miles de abejas en Escocia tras recibir más de 150 picaduras cada uno. El caso impulsa una reforma legal.

Madre y su hijo sobreviven a ataque de miles de abejas: recibieron más de 150 picaduras cada uno

La mujer sufrió tal cantidad de picaduras que colapsó en varias ocasiones. // Foto: ilustración generada con IA (ChatGPT)

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Lo que comenzó como un paseo familiar por las Tierras Altas de Escocia terminó convertido en una emergencia que puso en riesgo la vida de una madre y su hijo de dos años. Ambos fueron atacados por miles de abejas, sufrieron más de 150 picaduras cada uno y debieron ser trasladados de urgencia en helicóptero para recibir atención médica.

Un año después del incidente, la familia impulsa una petición formal ante el Parlamento escocés para que se refuercen las normas sobre la ubicación de colmenas en espacios públicos y se exijan medidas de seguridad para prevenir nuevos casos.

Según informó The Sun, el ataque ocurrió mientras un apicultor manipulaba unas colmenas ubicadas junto a una vía pública, presuntamente sin señalización ni barreras de protección.

¿Cómo ocurrió el ataque de abejas en Escocia?

De acuerdo con el relato de los familiares, Rosie Kirkness caminaba junto a su hijo Jamie McDonald, de dos años, por la zona de Wester Ross cuando sintió una abeja entre su cabello. En un principio creyó que era un hecho aislado, pero segundos después descubrió que un brazo estaba completamente cubierto por insectos.

Según contó su madre, Susan Kirkness, a The Sunday Times, Rosie intentó alejar el enjambre corriendo para proteger al menor, pero las abejas también comenzaron a atacarlo. La mujer colapsó en varias ocasiones debido a la cantidad de picaduras mientras trataba de mantener a salvo a su hijo.

Susan Kirkness y su hijo fueron atacados por miles de abejas en Escocia. // Foto: tomada de Facebook
Susan Kirkness y su hijo fueron atacados por miles de abejas en Escocia. // Foto: tomada de Facebook

El refugio que evitó una tragedia mayor

Con base en la información publicada por The Sunday Times, madre e hijo lograron llegar hasta una vivienda cercana, donde un hombre les permitió ingresar mientras llegaban los servicios de emergencia.

El testigo aseguró que la escena fue impactante. “Nunca olvidaré ver a ese pequeño acostado al borde del camino cubierto de abejas de la cabeza a los pies”, recordó, según relató Susan Kirkness.

Dentro de la vivienda utilizaron la ducha para desprender las abejas que permanecían adheridas a sus cuerpos. Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando, de acuerdo con People, el niño comenzó a vomitar abejas porque varios insectos habían quedado alojados en su garganta.

Los reportes citados indican que ambos recibieron más de 150 picaduras cada uno. Durante la hospitalización fueron tratados por problemas renales, espasmos causados por el veneno, inflamación severa y celulitis, una infección bacteriana de la piel.

Con el paso del tiempo, tanto Rosie como Jamie fueron diagnosticados con trastorno de estrés postraumático (TEPT). Además, Rosie desarrolló una mayor sensibilidad al veneno de las abejas, por lo que una futura picadura podría representar un riesgo importante para su salud.

La mujer sufrió tal cantidad de picaduras que colapsó en varias ocasiones. // Foto: ilustración generada con IA (ChatGPT)
La mujer sufrió tal cantidad de picaduras que colapsó en varias ocasiones. // Foto: ilustración generada con IA (ChatGPT)

¿Qué cambios legales propone la familia?

Tras el ataque, Susan Kirkness presentó la petición parlamentaria PE2232 para solicitar una reforma de la normativa sobre apicultura en Escocia.

El documento sostiene que actualmente no existe una legislación clara que regule la instalación de colmenas en espacios públicos ni la obligación de señalizar las labores de los apicultores. También afirma que el incidente ocurrió porque el apicultor trabajaba sin barreras de protección ni avisos visibles y asegura que, presuntamente, escuchó los gritos de auxilio de su hija, pero no intervino.

La solicitud propone suspender temporalmente la instalación de colmenas en espacios públicos hasta contar con normas nacionales de seguridad, establecer criterios sobre su ubicación, exigir señalización obligatoria e implementar medidas preventivas para reducir el riesgo de ataques.

La Scottish Beekeepers Association, que reúne a más de 1.500 apicultores, considera conveniente reforzar los estándares de seguridad y recomienda evitar instalar colmenas cerca de senderos públicos o zonas frecuentadas por niños y animales. Por su parte, el Gobierno escocés recordó que la legislación vigente contempla sanciones cuando los animales causan lesiones o generan riesgos para la población y señaló que estos casos deben ser reportados ante las autoridades locales. Mientras tanto, la petición continúa bajo estudio del Parlamento escocés.

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