El pasado sábado 17 de enero se registró el accidente de tránsito en el que una chiva turística que transitaba por el barrio Getsemaní atropelló a un domiciliario que en el momento se transportaba en una bicicleta por el sector.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, la víctima, identificada como Boris Eduardo Ramos, de 47 años, falleció en el acto. Además, el conductor de la chiva dio positivo en grado cero tras la práctica de la prueba de alcoholemia, lo que indica una embriaguez leve y supone un agravante en el siniestro.
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El caso puso nuevamente a las chivas turísticas en el ojo del huracán, pues a pesar de que su actividad se encuentra regulada mediante decreto, este tipo de situaciones demuestran que no se están cumpliendo las disposiciones establecidas, entre ellas la prohibición del consumo de alcohol dentro de los vehículos.
A esto se suman quejas por ruido que han sido denunciadas por residentes de la zona turística de la ciudad, quienes además advierten incumplimientos en los recorridos fijados en la norma.
Así lo reportó Andrés Rico Rivera, presidente de la Junta de Acción Comunal (JAC) de Bocagrande, quien la semana pasada envió una misiva al Departamento Administrativo de Tránsito y Transporte (DATT) por la problemática evidenciada.
“De manera persistente, estos vehículos transitan por Bocagrande emitiendo música a volúmenes excesivos, superando los niveles permitidos por la normatividad ambiental vigente, lo cual constituye una forma clara de contaminación auditiva. Esta situación afecta gravemente el derecho al descanso, la tranquilidad y la salud de los residentes, así como el normal funcionamiento de hoteles, clínicas, edificios residenciales y establecimientos comerciales ubicados en una de las zonas de mayor densidad poblacional y turística de Cartagena”, manifestó el líder comunal.
Así mismo, indicó que el incumplimiento en la ruta establecida en el decreto ha provocado quejas por parte de residentes, propietarios y administradores de edificios, quienes también reclaman un control efectivo por parte de las autoridades a estos vehículos.
“Las chivas ingresan y recorren vías internas de Bocagrande que no están contempladas en el decreto, agravando el impacto negativo sobre un sector que no fue definido como corredor para este tipo de actividad. Este incumplimiento no solo contraviene un acto administrativo vigente, sino que también deslegitima los esfuerzos institucionales por ordenar la actividad turística y garantizar una convivencia equilibrada entre el disfrute de la ciudad y los derechos fundamentales de quienes la habitan”, aseguró.
Lo que piden a las autoridades sobre las chivas turísticas
Ante esto, la principal petición que tienen los residentes a las autoridades de tránsito es intensificar los operativos de control y vigilancia sobre los niveles de ruido emitidos por las chivas y el cumplimiento efectivo de la ruta establecida en el decreto.
Así mismo, piden imponer las sanciones correspondientes a los conductores y empresas que incumplan la normatividad vigente y evaluar medidas adicionales que permitan mitigar el impacto de esta actividad en zonas residenciales.
DATT se pronuncia sobre chivas turísticas
Ante los hechos recientes, desde el DATT aseguraron que están comprometidos con el cumplimiento del decreto que define los recorridos autorizados para las chivas turísticas y establece las normas que regulan su tránsito en la ciudad.
“Durante el año 2025, el DATT realizó 32 operativos de control, en los cuales se impusieron 106 comparendos, lo que evidencia el compromiso permanente de este organismo de tránsito con respecto de la normatividad vigente, el orden vial y la sana convivencia en los sectores donde se desarrollan estos recorridos turísticos”, indicaron.
La autoridad de tránsito advirtió además que conductas recurrentes que infrinjan la norma darán lugar a nuevas sanciones, que podrían repercutir en la suspensión de la licencia de conducción a los conductores de las chivas turísticas.
“El DATT informa que los controles continuarán de manera decidida durante el año 2026 y no se permitirán conductas que afecten la movilidad, el orden público o la tranquilidad de los cartageneros”, dijeron.
En este sentido, invitaron a los propietarios de estos vehículos a comprometerse con un control más riguroso de los niveles de ruido y al cumplimiento de las normas, con el fin de garantizar el bienestar de ciudadanos y turistas.

Prohibiciones para chivas en Cartagena
Estas son algunas de las prohibiciones establecidas por el Distrito con relación a las chivas turísticas:
- Uso de cornetas, dispositivos o accesorios diseñados para producir ruido, tales como válvulas, resonadores y pitos.
- Uso de luces intermitentes, de alta intensidad o aparatos similares, las cuales están reservadas para los vehículos de bomberos, ambulancias, recolectores de basuras, socorro, emergencia, fuerzas militares, policía y autoridades de tránsito.
- Conducir excediendo la capacidad autorizada en la licencia de tránsito o tarjeta de operación.
- Consumo de bebidas alcohólicas durante los recorridos autorizados para la prestación del servicio.
- Música en vivo dentro de los vehículos objeto del presente decreto.
- El estacionamiento de los vehículos en zonas no permitidas.
- Realizar recorridos por fuera de los horarios y zonas definidas.
- El tránsito de los vehículos con pasajeros ubicados en la parte superior o techo.
- El ingreso de menores de edad sin la compañía de un adulto responsable.