La intervención integral del Reloj Floral hace parte de la iniciativa “Recuperación de Parques”, liderada por la Alcaldía Mayor de Cartagena, a través de la Gerencia de Espacio Público y Movilidad (GEPM), con el acompañamiento de las Secretarías de Turismo e Infraestructura y toda la articulación distrital.
Este proyecto se suma a los ya reinaugurados parques Centenario, en el Centro Histórico; Flanagan, en Bocagrande; y La Virgencita, en Blas de Lezo. De acuerdo con el cronograma establecido, próximamente también reabrirá sus puertas el Parque Apolo. Con estas intervenciones, el Distrito busca rescatar espacios emblemáticos y ofrecer escenarios que combinen tradición, sostenibilidad y funcionalidad.

Durante el acto oficial de inauguración del Parque del Reloj Floral, el alcalde Dumek Turbay destacó el simbolismo de esta recuperación para la ciudad: “Este parque es el mejor ejemplo de cómo todo lo hermoso y simbólico en Cartagena se puede perder de la noche a la mañana cuando la desidia, la mediocridad y la falta de voluntad llegan a gobernar a la ciudad. La prensa llamó a este espacio el ‘parque de los despojos’. Pues, del esplendor que representó el Reloj Floral por más de 30 años, se pasó al abandono y la insalubridad que trajo consigo cuando se convirtió en el parque del Reloj Solar. Y que en los últimos años no fue ni Floral ni Solar, sino la madriguera de roedores, un sitio oscuro para el consumo de drogas y hotel para quienes, lamentablemente, no tienen techo”.
Y agregó: “Pero toda esa historia de ese viejo esplendor y brillo que se perdieron hoy llegó a su fin. El parque del Reloj Floral vuelve a brillar para convertirse en uno de los corazones del nuevo Corredor Turístico de Cartagena. Ahora, la invitación es a la ciudadanía a cuidar de lo suyo. A no solo ser los mejores anfitriones de los muchos turistas que pasarán sus tardes aquí, sino también incentivar en ellos a que no tiren basura ni dañen este patrimonio renovado”.
Un nuevo impulso al “Corredor Turístico”
El renovado Parque del Reloj Floral se integra como uno de los espacios emblemáticos del denominado “Corredor Turístico”, conformado por el Castillo San Felipe, Parque Centenario, Plaza de Variedades, Parque Espíritu del Manglar, Nuevo Chambacú, Parque Apolo y el Gran Malecón del Mar.
Su ubicación estratégica lo conecta directamente con tres de las zonas de mayor flujo turístico: el Castillo de San Felipe, Getsemaní y el Centro Histórico, configurando un circuito cultural y patrimonial que dinamiza la experiencia tanto de cartageneros como de visitantes.

Desde la Secretaría de Turismo, la renovación fue catalogada como un paso clave en la consolidación de Cartagena como destino de clase mundial. La secretaria Teremar Londoño Zurek afirmó que: “le devolvimos a Cartagena un espacio emblemático como el Reloj Floral, lo que se traduce en seguir apostándole a la transformación turística de la ciudad. Este parque no solo recupera su brillo y esplendor, sino que se convierte en un punto de encuentro que articula nuestra riqueza histórica con la vida cotidiana de los cartageneros y con la experiencia única que ofrecemos a los visitantes”.
Por su parte, Tannis Puello Miranda, gerente de Espacio Público y Movilidad, destacó el valor simbólico de la intervención: “La renovación del Reloj Floral no solo significó la recuperación de un atractivo turístico, sino también el fortalecimiento de la identidad de Cartagena. Este lugar, hoy, vuelve a ser un punto de encuentro y un símbolo de orgullo colectivo, uniendo tradición con modernidad y recordando que la historia de la ciudad vive en cada uno de sus rincones”.
¿En qué consistió la renovación?
La intervención contempló la adecuación y restauración integral del parque, construcción de andenes y senderos, reconstrucción del antiguo Reloj Floral, engalanado por vivos arreglos del trópico, así como la instalación de sistemas de iluminación, paisajismo y jardinería completa.
También se incluyeron cerramiento, garita de seguridad, bordillos y sistema de riego. En total, la Alcaldía intervino un área de 3.849 m² y 1.381,26 m² de zonas verdes.

En materia de seguridad, a través de Distriseguridad, el Parque del Reloj Floral fue equipado con una nueva alarma comunitaria inteligente que consta de cuatro cámaras, una sirena y conexión en tiempo real a la Sala de Monitoreo TI2.
Se trata de una herramienta tecnológica que permite emitir alertas inmediatas y activar protocolos de reacción con las autoridades, reforzando la vigilancia en este punto estratégico de encuentro ciudadano.
Un lugar lleno de memoria
De acuerdo con el historiador Moisés Álvarez, director del Museo Histórico de Cartagena, desde hace más de 400 años este sector ha sido escenario clave en la memoria de la ciudad. Muy cerca del Cerro de San Lázaro, donde posteriormente se levantó el Castillo San Felipe, se estableció en 1608 el primitivo Lazareto, hospital para leprosos que luego fue trasladado a Caño del Oro, en la Isla de Tierrabomba.
Por este mismo frente pasaba el corredor de entrada y salida a la ciudad por la Puerta de la Media Luna. Incluso, Gabriel García Márquez evocó el lugar en su novela Del amor y otros demonios, cuando describió el atardecer desde el Cerro de San Lázaro y la inmensidad del mar.
Hacia la década de 1960, el gobierno neerlandés donó a Cartagena el recordado Parque del Reloj Floral, que se convirtió en uno de los atractivos más pintorescos de la ciudad. Tras años de abandono, en los años 90 fue transformado en un Reloj Solar, pero nuevamente el deterioro afectó su imagen urbana.
Hoy, con esta intervención, el Distrito busca devolverle su luminosidad y reafirmar su papel como punto de encuentro, memoria y orgullo para cartageneros y visitantes.
