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La huella de Jeffrey Epstein tras la visita de Barack Obama a Cartagena en 2012

La visita de Barack Obama a Cartagena en 2012 quedó opacada por un escándalo. Años después, revelaciones expusieron correos de Jeffrey Epstein.

La huella de Jeffrey Epstein tras la visita de Barack Obama a Cartagena en 2012

En la foto: Jeffrey Epstein y fotografías del escándalo en Cartagena. // EFE y archivo EU

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Antes de irse de Cartagena, Barack Obama sonreía al lado de Shakira en la Plaza de San Pedro. Ella hablaba sobre él. La gente ponía atención al discurso.

Ese 15 de abril de 2012 el expresidente participó en un acto simbólico de entrega de títulos de tierras a comunidades de La Boquilla y San Basilio de Palenque en el marco de la VI Cumbre de las Américas.

Obama dijo que se sintió maravillado con la belleza de Cartagena y prometió volver con su familia.

Y a eso de las tres de la tarde despegó en un Air Force One rumbo a Washington, dejando detrás de las vallas de seguridad a un grupo de fotógrafos capturando la más mínima cosa, disparando sobre el asfalto desolado de la pista; prestándole atención a lo que sería una insignificancia en otros días más comunes y corrientes.

La estrella pop colombiana Shakira (derecha) pronuncia un discurso mientras el presidente Barack Obama (izquierda) el domingo 15 de abril de 2012. // Foto: AP/Fernando Vergara
La estrella pop colombiana Shakira (derecha) pronuncia un discurso mientras el presidente Barack Obama (izquierda) el domingo 15 de abril de 2012. // Foto: AP/Fernando Vergara
La estrella pop colombiana Shakira (derecha) pronuncia un discurso mientras el presidente Barack Obama (izquierda) el domingo 15 de abril de 2012. // Foto: AP/Fernando Vergara
La estrella pop colombiana Shakira (derecha) pronuncia un discurso mientras el presidente Barack Obama (izquierda) el domingo 15 de abril de 2012. // Foto: AP/Fernando Vergara
Despedida del presidente Barack Obama. // Foto: Julio castaño El Universal
Despedida del presidente Barack Obama. // Foto: Julio castaño El Universal

Se fue sin contemplar que días después escalaría aún más el escándalo propiciado unos días antes de su llegada, cuando una trabajadora sexual sacó a la luz pública el prontuario de agentes de su servicio secreto de seguridad, tildándolos de líchigos y mala paga. Lea: Caso Jeffrey Epstein: las menciones clave de Colombia en los documentos

Lo que comenzó como un simple incidente derivó en una crisis diplomática, cuestionamientos sobre el turismo sexual en la ciudad y, años después, en revelaciones que vincularon el episodio con el financista Jeffrey Epstein.

La noche en Cartagena que desató el escándalo del Servicio Secreto

Lo que propició este episodio ocurrió cuatro noches atrás, el 11 de abril, cuando al grupo de agentes se les antojó una escapada por el Centro y otros bares alrededor de la ciudad, incluido el Pley Club, donde algunos de ellos se contactaron con mujeres locales y trabajadoras sexuales.

***

Al día siguiente siendo muy temprano, una de las trabajadoras sexuales, madre cabeza de hogar, se trasladó hasta el hotel donde se hospedaban los agentes, para armar un escándalo por 800 dólares prometidos la noche anterior, desatando así una polémica nacional que no tardó en llegar a oídos de la Embajada de Estados Unidos.

Habla mujer implicada con el escandalo de los Agentes del Servicio Secreto que le brindaban la seguridad al presidente Obama. // Archivo EU
Habla mujer implicada con el escandalo de los Agentes del Servicio Secreto que le brindaban la seguridad al presidente Obama. // Archivo EU

Para el 13 de abril eran 12 agentes los implicados en el incidente. Fueron enviados de regreso a Estados Unidos antes de la llegada de Obama para la VI Cumbre de las Américas.

Tanto fue el revuelo que el bar Pley Club salió a dar declaraciones, asegurando que el 19 de abril recibieron más de 4.000 visitas en su página, lo que los obligó a estar fuera de servicio temporalmente.

Fachada del bar Pley Club en 2012. // Archivo EU
Fachada del bar Pley Club en 2012. // Archivo EU
Vehículos de la seguridad de Barack Obama en la Calle del Arsenal. // Julio Castaño El Universal
Vehículos de la seguridad de Barack Obama en la Calle del Arsenal. // Julio Castaño El Universal
Vehículos de la seguridad de Barack Obama en la Calle del Arsenal. // Julio Castaño El Universal
Vehículos de la seguridad de Barack Obama en la Calle del Arsenal. // Julio Castaño El Universal
Blanca, una pintora aficionada colombiana y fanática del presidente estadounidense Barack Obama, discute con una policía mientras intenta llegar al hotel donde se aloja el presidente para entregarle el cuadro, en Cartagena el 12 de abril de 2012. AFP PHOTO / LUIS ACOSTA
Blanca, una pintora aficionada colombiana y fanática del presidente estadounidense Barack Obama, discute con una policía mientras intenta llegar al hotel donde se aloja el presidente para entregarle el cuadro, en Cartagena el 12 de abril de 2012. AFP PHOTO / LUIS ACOSTA

Durante esos días se puso en jaque a Campo Elías, alcalde de ese entonces. Se habló de la mala fama para la ciudad, de las repercusiones de la desigualdad y, no menos importante, de la forma tan desbordada y descarada en que algunos turistas llegaban a este destino para suplir sus fantasías y no cargar con las consecuencias.

A su vez otras trabajadoras sexuales locales denunciaron persecución o estigmatización tras el escándalo, señalando que las mujeres que habían participado en los encuentros fueron tratadas injustamente por la atención mediática que el caso generó.

El capítulo oculto que salpicó a Jeffrey Epstein en escándalo en Cartagena

Tiempo después, la United States Secret Service (agencia federal que lleva a cabo investigaciones criminales y protege a los líderes políticos de Estados) anunció formalmente que tres de sus empleados dejaron la agencia: uno renunció, otro se retiró y otro fue recomendado para despido. Pero hasta ese momento no se habló de nombres, o de implicados.

Con el paso de los años, la Casa Blanca sostuvo que el escándalo no involucró a personal político de la administración Obama, sino exclusivamente a miembros del equipo de seguridad y apoyo militar desplazados a Cartagena.

A través de Mateo Muñoz, periodista de Cambio, se conocieron detalles de una información que encontró entre los millones de archivos del correo del pederasta Jeffrey Epstein, liberados por el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Muñoz contó a El Universal que hubo un episodio que pasó desapercibido en la historia del escándalo del cuerpo de seguridad de Obama en Cartagena: que Epstein fue asesor tras bambalinas de una abogada que pasó por la Casa Blanca durante ese tiempo.

El 8 de octubre de 2014 a miles de suscriptores de The Washington Post les llegó un newsletter con una noticia de Colombia.

Según el diario estadounidense, que se apoya en documentos del gobierno y entrevistas, la Casa Blanca no investigó o no quiso admitir públicamente la posible responsabilidad de Jonathan Dach, un joven de 25 años, estudiante de derecho en la Yale Law School, que estaba entre las personas que acompañaban al equipo de avanzada en Cartagena.

La revisión de archivos de Epstein, adelantada por el medio Cambio, permitió reconstruir intercambios electrónicos clave entre Epstein y una mujer llamada Kathryn Ruemmler, la abogada de ese entonces en la Casa Blanca.

Archivo de correos de Epstein. // captura de pantalla de publicación realizada por Cambio
Archivo de correos de Epstein. // captura de pantalla de publicación realizada por Cambio

Según el artículo, las comunicaciones, que abarcan del 8 al 17 de octubre de 2014, muestran a Epstein actuando como estratega y editor de respuestas institucionales de la Casa Blanca.

Según el material digital, Epstein sugirió formulaciones, corrigió borradores y recomendó a la abogada Ruemmler decir públicamente que Dach era solo un joven voluntario sin acceso a información clasificada ni funciones de seguridad.

En una de las comunicaciones, el abogado de Dach envió a la abogada una carta para una periodista de The Washington Post, sugiriendo que, si se mencionaba a Dach, debía insistirse en la ausencia de su nombre en el registro del hotel en Cartagena.

La abogada compartió con Epstein el borrador de respuesta, asegurando que no se encontraron actos indebidos por parte de Dach y que la investigación interna carecía de pruebas concluyentes.

Por su parte, Epstein propuso matizar la credibilidad de las fuentes, sugiriendo que, si la versión provenía de una trabajadora sexual colombiana, ese detalle debía influir en la interpretación del incidente: “¿Con qué frecuencia mienten las prostitutas sobre a qué habitación se dirigen?”.

La abogada aseguró que la identidad del testigo nunca se pudo determinar y dijo que podría haber sido tanto una trabajadora sexual como un empleado del hotel.

Según reveló el artículo de Cambio, Epstein hizo notorias las debilidades en la investigación sobre la identificación de los huéspedes esa noche en el hotel en Cartagena. La investigación de la Oficina de Seguridad Nacional nunca halló pruebas de conductas indebidas por parte de Dach.

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