451 emprendedores recibieron sus diplomas durante una ceremonia realizada en el Centro de Convenciones Cartagena de Indias. Esta graduación correspondió al programa Camino de Oportunidades, iniciativa que impulsaron la Alcaldía de Cartagena, a través del Plan de Emergencia Social (PES)-Pedro Romero, y Opportunity International Colombia.
En el lugar se reunieron beneficiarios de las dos fases del programa: creación y fortalecimiento de unidades productivas. Diez sectores de la ciudad aportaron a estos emprendedores, entre ellos El Pozón, Cerros de Albornoz, Pasacaballos, Faldas de La Popa, Torices, Barú (Santa Ana y Ararca), Arroyo Piedra, Arroyo Grande, La Boquilla, Nelson Mandela y Barrios Unidos. El 95 % de las graduadas son mujeres.

El proceso para la graduación de 451 emprendedores de Cartagena
Durante más de 14 meses, un equipo de profesionales acompañó a cada familia. Los expertos realizaron visitas mensuales, escucharon, acompañaron y motivaron constantemente a los participantes a creer en sus capacidades y a generar nuevas oportunidades para sus hogares.
El programa ejecutó más de 11.000 visitas de acompañamiento, coaching y seguimiento personalizado, lo que convirtió al apoyo cercano y continuo en un pilar fundamental del Modelo de Graduación. Lea también: Distrito ayudará a 500 familias de Cartagena a salir de la pobreza
La iniciativa operó bajo el enfoque de Modelo de Graduación, un sistema que evalúa el avance de las familias en cuatro dimensiones clave: seguridad alimentaria, resiliencia económica, participación comunitaria y goce efectivo de derechos como la salud y la educación.

¿Cómo el programa “Camino de Oportunidades” capacitó a los emprendedores?
El programa capacitó a los participantes en diversas áreas, incluyendo panadería, confección, belleza, cocina y mercadeo. Ellos aprendieron a administrar las cuentas de sus negocios, a vender productos a través de redes sociales y a ahorrar en comunidad.
Así, conformaron 35 grupos de ahorro, donde se respaldaron mutuamente y lograron acumular más de $212 millones de pesos de forma colectiva.
Además de la capacitación, cada emprendedor recibió capital semilla para poner en marcha o fortalecer su unidad productiva. También participaron en ocho talleres empresariales, donde perfeccionaron su modelo de negocio en aspectos como planeación estratégica, análisis financiero, mercadeo y costos. Posteriormente, obtuvieron un acompañamiento de entre cuatro y diez meses después de la capitalización.
Atul Tandon, CEO de Opportunity International Estados Unidos, destacó el alcance del programa. “Este programa refleja el compromiso de Opportunity International de crear caminos sostenibles para salir de la pobreza para familias de todo el mundo. Nuestro camino juntos apenas comienza. Mientras forjan sus propios caminos hacia la prosperidad, sepan que estaremos a su lado, trabajando juntos para construir comunidades y economías más fuertes y resilientes en toda Colombia”, afirmó.

Inversión del programa “Camino de Oportunidades”
La Alcaldía de Cartagena y Opportunity International Colombia financiaron el programa con una inversión total de $4.593 millones de pesos. El Distrito aportó el 49 %, mientras que Opportunity International Colombia contribuyó con el 51 %. Del total, $1.000 millones se destinaron exclusivamente a capital semilla.
Según el PES, estas familias no solo cumplieron los criterios establecidos, sino que demostraron cómo la pobreza extrema no representa un destino inalterable cuando reciben el acompañamiento adecuado.
Jorge Redondo, director del PES-Pedro Romero, expresó su satisfacción por los resultados. “Es una gran satisfacción para nuestra administración distrital, encabezada por el alcalde Dumek Turbay Paz, haber culminado esta cohorte en la que más de 450 familias de sectores vulnerables salen de la pobreza extrema. La misión de este gobierno es transformar la vida de los cartageneros para bien y este programa es una muestra de que podemos hacerlo”, señaló.

Los ingresos de los graduados tras realizar el programa “Camino de Oportunidades”
Los ingresos mensuales de las familias beneficiarias crecieron un 286 %, pasando de $417.650 a $1.610.848. El 90 % de ellas superó el umbral de pobreza extrema, y el 88 % diversificó sus fuentes de ingreso. La cultura del ahorro también mostró un cambio notable, pasando de un 1.5 % inicial al 93 %.
En seguridad alimentaria, el programa generó un salto histórico: al inicio, solo una familia completaba tres comidas diarias; al cierre, 488 lo hacen de forma sostenida, y el 97 % asegura recursos para los próximos cinco días.
De manera similar, el 97 % de las participantes reportó mayor confianza, autonomía y participación comunitaria, superando más del doble el 42 % registrado al inicio del programa. Le puede interesar: 250 familias en Cartagena recibieron capital para negocios: beneficiarán a más
Laura, una participante de Faldas de La Popa, compartió su experiencia durante la graduación. “Cada una de nosotras llegó a este programa con una historia distinta, pero con algo en común: el deseo profundo de transformar nuestras vidas y las de nuestras familias. Y en ese proceso, Camino de Oportunidades no solo nos brindó herramientas, también nos permitió creer en nosotras mismas, reconocer nuestro valor y descubrir capacidades que muchas veces no sabíamos que teníamos. Hoy podemos decir con orgullo que no solo aprendimos a emprender, a ahorrar o a fortalecer nuestros ingresos. También aprendimos a levantarnos, a tomar decisiones, a confiar, a soñar en grande y a no rendirnos”, destacó.
Laura Amador, del barrio Palestina, y otras de las graduadas, contó su emoción de haber llegado a este punto. “Mi meta es ayudar a otras familias como lo hicieron conmigo. En este proceso he recibido principios, valores y, lo más importante, creer en mí misma”, expresó.
Los negocios activos pasaron de 250 unidades iniciales a 483. El 95 % de ellos realiza ventas a través de redes sociales, y el 96 % lleva registros formales de sus finanzas.
El PES resaltó que este proceso generó familias que hoy creen en sus capacidades, que aprendieron a ahorrar, a emprender, a tomar decisiones y a construir nuevas oportunidades para sus hogares, logrando metas que antes parecían imposibles.

