La lucha contra el dengue requiere una respuesta conjunta entre autoridades, sector salud, instituciones educativas y ciudadanía. Esa fue la principal conclusión del foro virtual Juntos contra el dengue, realizado el 10 de junio, en el que expertos como Alexis Ramos, médico cirujano epidemiológico del DADIS; Mauricio Guerrero, Ex presidente de la Sociedad Colombiana de Pediatría; Alberto Martínez Monterrosa, Secretario de Educación Distrital; Claudia Quintero, Gerente General de Vacunet analizaron la situación epidemiológica de Cartagena junto a Nicolás Pareja, director de El Universal, los desafíos para la prevención y el papel que desempeña la vacunación como herramienta complementaria para reducir la incidencia de este virus en la ciudad.
Durante el encuentro, Alexis Ramos, epidemiólogo y responsable de Vigilancia en Salud Pública del DADIS, recordó que el dengue es una enfermedad viral transmitida por el mosquito Aedes aegypti, presente en gran parte del territorio nacional.
“El dengue es una enfermedad que se puede prevenir”, afirmó el funcionario, al tiempo que explicó que la aparición de dolor abdominal, vómitos, somnolencia o diarrea puede indicar una evolución hacia cuadros graves que requieren atención médica inmediata.
Desde una mirada clínica, el pediatra Mauricio Guerrero señaló que aunque cualquier persona puede contraer la enfermedad, existen grupos con mayor vulnerabilidad. “Todos tenemos riesgo en algún momento de padecer dengue”, aseguró. Sin embargo, precisó que los menores de un año, las mujeres embarazadas y las personas con enfermedades crónicas deben recibir una vigilancia especial debido a su mayor probabilidad de complicaciones.
Los especialistas coincidieron en que uno de los principales retos es combatir la normalización del dengue en la ciudad. Guerrero advirtió que muchas personas han aprendido a convivir con la enfermedad sin dimensionar sus consecuencias.
“Nos hemos acostumbrado al dengue. Lo vemos como una patología simple, que no va a ocasionar ningún tipo de problema”, manifestó. No obstante, recordó que la enfermedad puede provocar hospitalizaciones, ingresos a unidades de cuidados intensivos e incluso fallecimientos.
La eliminación de criaderos continúa siendo una de las herramientas más efectivas para reducir la transmisión. Ramos insistió en la necesidad de tapar y lavar los depósitos de agua, además de eliminar llantas, botellas y otros recipientes donde pueda acumularse agua.
“Falta todavía educación y concientización en la población respecto al manejo de los depósitos de agua y la eliminación de inservibles”, sostuvo.
Vacunación, educación y compromiso ciudadano
Otro de los temas centrales fue el papel de la vacunación dentro de la estrategia integral contra el dengue. Claudia Quintero, gerente de Vacunet, explicó que la inmunización no debe entenderse como la única solución, sino como una herramienta complementaria a las acciones de control del mosquito.
“La vacunación es una herramienta efectiva, pero ojo, es complementaria”, afirmó. Según explicó, la vacuna disponible en Colombia protege contra los cuatro serotipos del dengue y reduce significativamente el riesgo de desarrollar formas graves de la enfermedad.
Quintero también llamó la atención sobre la necesidad de ampliar la información dirigida a los adultos, quienes suelen desconocer que también pueden acceder a la vacunación.
“Los adultos nos dicen: ‘¿Cómo así? ¿Nosotros también nos podemos vacunar?’”, comentó durante el foro, señalando que la protección debe asumirse como una responsabilidad familiar.
Desde el ámbito educativo, el secretario de Educación de Cartagena, Alberto Martínez, destacó el papel de los colegios en la promoción de hábitos preventivos. Explicó que las zonas con alta densidad poblacional suelen concentrar mayores riesgos de transmisión y que los brotes afectan directamente la asistencia escolar.
“Cuando hay enfermedades ocasionales o ataques de virus como este, el ausentismo escolar puede llegar al 20 %”, indicó.
Martínez aseguró que las instituciones educativas trabajan junto al DADIS en campañas de sensibilización para que los estudiantes comprendan la gravedad de la enfermedad y repliquen esos conocimientos en sus hogares.
“Tenemos que enseñar prevención así como enseñamos historia o matemáticas”, expresó.
Los panelistas también resaltaron la importancia del trabajo articulado entre entidades públicas y privadas. Ramos recordó que una alianza previa entre el Distrito, el sector educativo y empresarios permitió aplicar cerca de 6.600 dosis de vacunas y desarrollar acciones comunitarias que se convirtieron en referente nacional.
Al cierre de este espacio, el mensaje fue unánime: el dengue sigue siendo un desafío de salud pública que exige una respuesta colectiva. La combinación entre vacunación, educación, vigilancia epidemiológica y participación ciudadana aparece como la ruta más efectiva para disminuir los contagios y evitar que la enfermedad continúe cobrando vidas en Cartagena.