Este miércoles un nuevo terremoto de magnitud 5,8 despertó el caos en la ciudadanía de Kumamoto, Japón, apenas un día después de que un seísmo de 7,1 dejara 18 personas muertas y varias más atrapadas bajo los escombros que aún siguen siendo buscadas.
Según la agencia meteorológica japonesa (JMA), este nuevo seísmo tuvo epicentro en las islas Amakusa, que están muy cercanas a Kumamoto.
Al menos 18 personas han muerto y centenares resultaron heridas tras el terremoto de magnitud 7,1 que golpeó el sudoeste del archipiélago ayer martes, de acuerdo a las últimas cifras del Gobierno central y las autoridades locales.
Este movimiento de tierra generó cientos de réplicas en la región, con 48 seísmos de magnitud 3 o superior según la escala japonesa y las autoridades han alertado de la posibilidad de que ocurra un temblor mayor.
Daños generados por el terremoto de ayer
Si bien las autoridades no han informado por el momento de nuevos daños por el terremoto de hoy, el seísmo del martes provocó el colapso de un centro comercial en la localidad de Kashima, operado por la cadena Aeon, donde una explosión causada posiblemente por una fuga de gas después del temblor hizo derrumbar parte del edificio.
Este colapso estructural provocó al menos tres muertos, mientras que tres personas continúan desaparecidas según la cadena. Le podría interesar: Impactantes imágenes: el terremoto de magnitud 7,1 en Japón ya deja 13 muertos
Además, los equipos de rescate tratan de encontrar supervivientes en la fábrica papelera Nippon Paper Industries de la localidad de Yatsushiro, donde el sismo derribó una gran chimenea causando al menos cinco fallecidos, según cifras del Gobierno local.
Japón se asienta sobre el llamado Anillo de Fuego del Pacífico, una de las zonas sísmicas más activas del mundo, y sufre terremotos con relativa frecuencia, por lo que sus infraestructuras están especialmente diseñadas para aguantar los temblores.

