Una visita familiar a Chicago terminó en una angustiosa búsqueda para Krystele Matthews, una mujer de 42 años que perdió de vista su vehículo durante la madrugada y, con él, un recuerdo que consideraba irremplazable: las cenizas de su hijo de 15 años.
Matthews había viajado desde Texas para pasar unos días con su familia. En el baúl de su Chrysler 300 modelo 2017 llevaba las cenizas de Zahir Eitan Jones, quien había muerto el 9 de agosto en un accidente que su madre calificó como trágico.
El funeral del adolescente se había realizado el 22 de agosto en Dallas. Semanas después, Matthews trasladó las cenizas hasta Chicago con la intención de entregarlas posteriormente a otros familiares que viven en esa ciudad.
La noche del lunes 7 de septiembre, la mujer dejó el automóvil frente a la vivienda de su abuela, ubicada en el sector de Humboldt Park, en el West Side de Chicago.
Al día siguiente, cuando se levantó, descubrió que el vehículo ya no estaba. Dentro permanecían las cenizas de Zahir y varios objetos relacionados con su despedida.
Además del recipiente con los restos del adolescente, en el carro estaban el certificado de cremación, recuerdos del funeral, obituarios, libros firmados por los asistentes y un cuaderno con anotaciones sobre los preparativos de la ceremonia.
También había una almohada personalizada de unos 60 centímetros de alto con una fotografía de Zahir, un obsequio que sus amigos habían entregado a la familia.
La madre recurrió a las redes para encontrar las cenizas
Matthews acudió a la Policía de Chicago para denunciar el robo y comenzó a preguntar a los vecinos si alguna cámara de seguridad podía haber registrado el momento en que se llevaron el automóvil.
Ante la desesperación por recuperar las cenizas, decidió hacer pública su historia mediante un video publicado en TikTok.
“Necesito a mi bebé de vuelta. Quiero a mi bebé de vuelta ahora mismo”, dijo en la publicación.
El mensaje comenzó a difundirse rápidamente. Cientos de miles de personas llegaron a verlo y miles de usuarios dejaron comentarios con muestras de apoyo, condolencias y posibles pistas sobre el vehículo.
La familia también recibió mensajes de personas de Chicago y de otros estados que aseguraron que estarían atentas por si encontraban el Chrysler 300.
Según la información entregada por las autoridades, el robo ocurrió en un periodo comprendido aproximadamente entre las 7 de la noche del lunes y las 7 de la mañana del martes, en la cuadra 700 de North Ridgeway Avenue. El caso quedó bajo investigación de detectives del Área 4 de la Policía de Chicago.

Las cenizas aparecieron frente a la casa de su abuela
La historia tuvo un giro inesperado el miércoles 9 de septiembre. Cerca de las 8 de la mañana, un primo de Matthews salió de la vivienda para llevar a su hija al colegio y encontró una bolsa en el porche.
En su interior estaban las cenizas de Zahir dentro de su recipiente sellado, acompañadas por algunos de los recuerdos que habían desaparecido junto con el automóvil. El vehículo, sin embargo, todavía no había sido localizado.
Matthews recibió la noticia y corrió a abrazar las cenizas de su hijo. El momento fue especialmente significativo porque ese mismo día su abuela cumplía 89 años.
La mujer había expresado su deseo de despertar en su cumpleaños con las cenizas de su nieto. Incluso contó que su abuela había tenido un sueño en el que estas regresaban a la vivienda.
Tras recuperar los restos, Matthews manifestó su alivio: “Estoy contenta... todavía queda algo de humanidad en este mundo”.
La madre también consideró que la difusión de su historia pudo haber sido importante para que las cenizas regresaran. “Sabía que iba a volver. Me alegra que lo haya hecho”, dijo.
Hasta el último reporte conocido, las autoridades no habían identificado públicamente a la persona que robó el vehículo ni a quien dejó las cenizas en la casa. La investigación por el robo del Chrysler 300 continúa.
