Un grupo de estudiantes de primer grado de Avante Global School sorprendió esta semana al Establecimiento Público Ambiental de Cartagena, EPA Cartagena, con una donación poco común: un refugio para aves construido con sus propias manos.
Los niños y niñas, de entre seis y siete años, diseñaron y fabricaron zonas de resguardo y alimentación, integrando sus clases de STEAM (ciencias, tecnología, ingeniería, arte y matemáticas) como parte de su proyecto de aula centrado en la conservación de las aves de la región Caribe. La creación fue entregada formalmente al EPA Cartagena, que determinará el espacio más adecuado para su instalación.
Del aula a la conservación: un proyecto con impacto real
Pero la iniciativa no se quedó ahí. Los estudiantes también produjeron un video de concientización sobre el tráfico de aves silvestres en Colombia, que será difundido a través de los canales oficiales del EPA Cartagena. Con ello, los niños no solo aprendieron sobre biodiversidad: se convirtieron en voceros de una causa ambiental real.
“Para nosotros era fundamental que los niños entendieran que aprender tiene consecuencias en el mundo real. Cuando un niño de seis años entiende que puede proteger una especie, ya no es solo un estudiante: es un ciudadano”, explicó Luciana Sainz, docente del proyecto.
Aprender haciendo: una metodología que conecta el aula con el mundo real
El proyecto es un ejemplo del modelo pedagógico que aplica Avante Global School, el primer colegio de Cartagena en implementar el Aprendizaje Basado en Proyectos como eje de su currículo. Bajo este enfoque, los estudiantes no trabajan por asignaturas aisladas sino a través de proyectos que integran múltiples disciplinas y que culminan siempre con un producto real dirigido a una audiencia o comunidad concreta.
El EPA Cartagena ha liderado estrategias para posicionar a la ciudad como un espacio de avistamiento y protección de aves migratorias, y cuenta con un Centro de Atención y Valoración de Flora y Fauna Silvestre encargado del cuidado de especies decomisadas en operativos contra el tráfico ilegal. La donación de los estudiantes de Avante se suma a ese trabajo institucional desde un lugar poco común: el aula de clases.
Cartagena cuenta con cerca de 300 especies de aves entre locales, migratorias y endémicas, lo que convierte a la ciudad en uno de los patrimonios biológicos más importantes del Caribe colombiano y en un contexto donde la educación ambiental desde la primera infancia cobra especial urgencia.
Avante Global School es el primer colegio en Cartagena en implementar el modelo de Aprendizaje Basado en Proyectos (PBL), con un currículo bilingüe que integra el programa colombiano y el Common Core americano. Su comunidad educativa, denominada como los Avanters, aprende haciendo, conectando el conocimiento con problemas y causas del mundo real.
**Texto en colaboración con Avante Global School.