“¿Quién quiere ser un superhéroe?”. La pregunta no tardó en encontrar respuesta entre las manos levantadas de los estudiantes de cuarto y quinto del colegio Santísima Trinidad, en Torices.
Esta vez no se trataba de una película ni de un personaje con capa. Los superpoderes que estaban a punto de recibir tenían una misión mucho más cercana: prevenir accidentes en sus casas y en su barrio.
Así comenzó el encuentro realizado por Surtigas y El Universal, una jornada en la que los niños aprendieron, a través de juegos, preguntas y actividades, qué puede pasar cuando alguien excava, rompe un piso o realiza una obra sin saber por dónde pasan las redes de gas natural.
A través de una noticia, con un lenguaje sencillo, Javier Guillén, profesional de prevención de daños de Surtigas, junto a Melissa Mendoza, editora de proyectos especiales de El Universal, les explicaron a los niños que bajo sus pies existen redes que transportan servicios esenciales y que, aunque no puedan verlas, también deben aprender a cuidarlas.
“Observar, avisar y cuidar” fueron las tres palabras que los estudiantes repitieron durante el encuentro. Observar para estar atentos a lo que ocurre a su alrededor; avisar cuando vean que alguien va a excavar y cuidar a sus familias, vecinos y comunidad.
El número que todos querían recordar
Entre las dinámicas apareció una pregunta que puso a prueba la memoria de los estudiantes: ¿a qué número se debe llamar antes de excavar?
La respuesta comenzó a escucharse de un lado a otro del salón: 164.
La actividad sirvió para explicarles que antes de romper un piso, hacer una reparación, ampliar un espacio o comenzar una remodelación, es necesario comunicarse con Surtigas para verificar por dónde pasa la red de gas. La línea 164 y el 018000 910 164 están disponibles las 24 horas del día, los siete días de la semana.
Otro dato que llamó la atención de los niños: la verificación es gratuita. Después de la llamada, un inspector puede acompañar el proceso y señalar por dónde sí y por dónde no se debe excavar.
Javier Guillén también les recordó que ellos pueden convertirse en multiplicadores de este mensaje. “Así como nosotros, los adultos, los niños también pueden ayudarnos a prevenir accidentes relacionados con las redes de gas”, explicó durante la jornada.
Los estudiantes también tuvieron la oportunidad de contar qué aprendieron y qué fue lo que más les llamó la atención de la jornada.
“Saber qué hacer cuando suceden accidentes con el servicio de gas en nuestra casas es importante y saber donde llamar aún más”, contó Emmanuel Morelo.
Para Jonás Mercado, uno de los aprendizajes estuvo relacionado con la importancia de conocer los riesgos antes de realizar cualquier excavación. “Aprendimos que podemos tener superpoderes, como avisar y observar en nuestras casas cuando se van a realizar excavaciones”, explicó el estudiante.
Del salón a la acción
Después de aprender los conceptos, llegó la hora de jugar. Los estudiantes recibieron una sopa de letras y comenzaron la búsqueda de palabras relacionadas con lo aprendido: gas, tuberías, prevención, alerta, cuidado, llamar, peligro y excavar, entre otras.
Las respuestas aparecían entre gritos de emoción, compañeros que se ayudaban y manos que se levantaban para mostrar cada palabra encontrada. El espacio También incluyó la realización de un dibujo en el que retrataron lo aprendido.
La dinámica permitió que una recomendación que podría sonar seria para un adulto se convirtiera en una lección fácil de recordar para los niños: antes de excavar, hay que llamar.
Porque la prevención también puede aprenderse jugando. Y en la Santísima Trinidad, los estudiantes no solo se llevaron una actividad diferente para recordar, sino tres superpoderes para poner en práctica en casa con sus familias: observar, avisar y cuidar.
