Las discusiones sobre desplazamiento, migración, externalización, detención migratoria y deportaciones salieron del auditorio y llegaron hasta el barrio Nelson Mandela, donde representantes de instituciones de derechos humanos escucharon a una comunidad atravesada por varias de estas realidades.
La visita se realizó en el marco de la Cumbre Iberoamericana FIO-RINDHCA “Movilidad humana: desafíos emergentes, protección de derechos y gobernanza regional” que se desarrolla en la ciudad. Lea: Cumbre sobre movilidad humana comienza hoy en Cartagena: estos son los temas
“Una cumbre que se queda en el auditorio es solo una conversación entre quienes ya estamos de acuerdo. Por eso vinimos porque en el barrio Nelson Mandela los cinco desafíos no son temas de un programa: tienen nombre, casa y calle”, afirmó la defensora del Pueblo, Iris Marín Ortiz.
Nelson Mandela fue construido por familias que llegaron a Cartagena desplazadas por la violencia del conflicto armado desde los Montes de María, Urabá, Chocó y otros territorios de Colombia, principalmente habitados por comunidades afrodescendientes, indígenas y campesinas.
De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, en 1994 unas 30 familias que huían de la violencia llegaron a terrenos ubicados junto al relleno sanitario de Cartagena. Allí levantaron sus primeras viviendas con plástico y cartón.
Durante años, los habitantes enfrentaron la falta de agua y alcantarillado y, entre finales de los años noventa y el 2000, la comunidad también sufrió hechos como reclutamientos, desapariciones, asesinatos de líderes y lideresas y nuevos desplazamientos ocasionados por grupos armados ilegales.

“Nelson Mandela no es un sector violento, sino que ha sido violentado”: Defensoría
Durante el recorrido, la defensora del Pueblo cuestionó la estigmatización que ha enfrentado el territorio durante años.
“El Nelson Mandela no es un sector violento, sino que ha sido violentado, por el abandono estatal, por la violencia física y por la discriminación”, afirmó.
Uno de los objetivos de la visita fue escuchar a los habitantes del barrio y reconocer sus conocimientos sobre las transformaciones del territorio, los riesgos que aún persisten y los esfuerzos comunitarios que han permitido mantener la convivencia.
La funcionaria señaló que las personas desplazadas, migrantes y refugiadas conocen de primera mano sus propias realidades y que su participación debe ser una condición para construir respuestas frente a sus necesidades.
También destacó que Nelson Mandela avanza en su proceso de reparación colectiva como comunidad víctima del conflicto armado, con el acompañamiento de la Defensoría del Pueblo Regional Bolívar.

Según explicó, la reparación debe reconocer los daños que el conflicto dejó en la vida colectiva y avanzar con la participación de la comunidad en cada una de sus etapas.
Para muchas familias de Nelson Mandela, agregó, la decisión es permanecer en el territorio y echar raíces. Para ello, se requieren condiciones de seguridad, servicios, oportunidades e integración.
“Que ustedes hayan hecho tanto solos no es un mérito del Estado, es una deuda del Estado”, manifestó la defensora a los habitantes.
Defensoría advierte sobre trata de personas y explotación sexual en Cartagena
Durante la Cumbre Iberoamericana, que se desarrolla en el Centro Histórico de Cartagena del 30 de septiembre al 2 de octubre, la defensora del Pueblo también se refirió a la trata de personas y a la explotación sexual de mujeres y menores de edad en la ciudad.
Marín Ortiz señaló que, pese a los esfuerzos adelantados por la Alcaldía de Cartagena, la Gobernación de Bolívar y el Gobierno nacional, todavía queda trabajo por realizar para enfrentar esta problemática. Le sugerimos: Operación Cyber Guardians: desde Cartagena lideraron la caída de una red internacional que explotaba a menores

“Cartagena es una ciudad maravillosa que todos queremos mucho, lo que infortunadamente muchas personas extranjeras, igual que en otras ciudades como Medellín, vienen motivadas por la explotación sexual de mujeres, principalmente, y de menores de edad, niñas y adolescentes”, afirmó.
La funcionaria sostuvo que los esfuerzos institucionales han sido insuficientes y cuestionó que la ciudad conviva con esta realidad.
“Cartagena convive con esta realidad de una manera natural que es dramática y el turismo no puede estar basado en la sexualización y la comercialización de mujeres”, concluyó.
