Cartagena se prepara para la apertura de uno de sus proyectos más ambiciosos de transformación urbana y turística. El alcalde Dumek Turbay anunció que la inauguración de la primera fase del Gran Malecón del Mar ahora será en la última semana de este mes. De acuerdo con el Distrito, esta decisión busca sincronizar el acontecimiento con la agenda del presidente de la República, Abelardo de La Espriella, quien acompañará la apertura.
La administración distrital coordinó la puesta en servicio de este nuevo espacio público con la presencia del mandatario, junto a la primera dama Ana Lucía Pineda y los ministros Mauricio Gómez (Industria, Comercio y Turismo) y Elsa Noguera (Transporte).
La Alcaldía resaltó que la jornada marcaría un hito significativo para la recuperación del borde costero, el fortalecimiento de la oferta turística y la generación de nuevas oportunidades para la ciudad de Cartagena. Lea también: Gran Malecón del Mar: Dumek Turbay anuncia que abrirá sus primeros 2 kilómetros

¿Dónde queda ubicada la primera fase del Gran Malecón del Mar?
La primera fase del proyecto comprende el tramo entre Playa Azul, en La Boquilla, y el sector de acceso al túnel de Crespo. El Distrito adelanta una intervención integral en esta área, que combina la protección costera, la recuperación del espacio público y la creación de nuevos atractivos para los cartageneros y los visitantes.
El alcalde Dumek Turbay manifestó el gran valor del proyecto. “Queremos que la apertura del Gran Malecón del Mar sea un acontecimiento a la altura de lo que representa esta obra para Cartagena, Colombia y el mundo”, destacó.
Y añadió: “Por eso, estamos coordinando la fecha con la agenda del presidente Abelardo de La Espriella, para que nos acompañe en este momento tan importante para la ciudad. Estamos construyendo un espacio para todos, que transformará nuestra relación con el mar y fortalecerá nuestro potencial turístico”.

¿Qué ofrece la primera fase del Gran Malecón del Mar?
Con la apertura de esta fase, Playa Azul se convertiría en un nuevo punto de encuentro para la ciudad. El espacio ofrecerá senderos peatonales, chiringuitos, zonas de comida, baños públicos y parqueaderos, además de espacios dedicados al esparcimiento. La apuesta del Distrito busca ofrecer una experiencia renovada frente al mar Caribe y potenciar la actividad turística y económica del sector de La Boquilla.
El proyecto también incorpora obras para fortalecer la protección del litoral. Estas medidas buscan resguardar la costa frente al oleaje y la erosión marina. También incluye el desarrollo del futuro parque lineal y el Mirador del Sol, que se concibe como uno de los nuevos atractivos paisajísticos de Cartagena.
Además de su impacto urbano y turístico, la Alcaldía señaló que el malecón representa una oportunidad para dinamizar la economía local. El proyecto generará beneficios para comerciantes, prestadores de servicios turísticos y comunidades vinculadas a la actividad de las playas. Según un balance presentado por el Distrito el pasado julio, la obra generaba 423 empleos directos.
De acuerdo con el Distrito, la apertura de esta primera fase representa un paso significativo en la apuesta de la administración del alcalde Dumek Turbay. La Alcaldía busca recuperar el borde costero y consolidar una ciudad con espacios públicos modernos, atractivos turísticos de talla internacional y nuevas oportunidades para sus habitantes.

¿Cómo se financiará la fase 2 del Gran Malecón del Mar?
El presidente Abelardo de La Espriella anunció días atrás la financiación de la continuación de este megaproyecto. El Gobierno nacional, a través de Fontur, financiará los tramos 3 y 4 de su Fase 2, extendiéndose hasta la entrada de Bocagrande.
La Nación destinará $87.703 millones para llevar el Malecón del Mar desde el Espolón de La Tenaza, a la altura de Marbella, hasta la entrada de Bocagrande, a la altura del Monumento a Los Océanos frente al Parque de La Marina. El proyecto bordeará todo el cordón amurallado del Centro Histórico en la avenida Santander.
El Tramo 3, conocido como “La Tenaza”, cuenta con 820 metros lineales. Este tramo inicia en el sector popularmente llamado “Las Tenazas”. Los planificadores lo proyectan como una pieza clave para integrar el borde costero con el Parque Apolo, en El Cabrero.
Su trazado busca fortalecer la conexión urbana y turística con el Centro Histórico a través de la avenida Rafael Núñez, hasta articularse con los nuevos proyectos de renovación y desarrollo consolidados en Chambacú. Este tramo ampliará la continuidad peatonal del malecón y pretende mejorar la relación entre el patrimonio, el espacio público y los nuevos nodos urbanos de la ciudad.
El presupuesto estimado del Tramo 3 alcanza los $6.871 millones con un tiempo estimado de 10 meses para su ejecución.
Por su parte, el Tramo 4, sector donde se conoce como “El Boquetillo”, cuenta con 1.323 metros lineales. Inicia en la intersección de Las Tenazas y continúa por todo el borde costero mediante un paseo peatonal que avanza hasta el frente del Baluarte Santo Domingo, en el Centro Histórico.
El paseo peatonal se integrará con el espacio público del Monumento “Los Alcatraces” y creará nuevas plazoletas de contemplación hacia el mar Caribe. Esto consolidaría un corredor de alto valor paisajístico y patrimonial. Le puede interesar: Primicia: Gobierno De la Espriella financiará fase 2 del Gran Malecón del Mar
El Distrito señaló que esto permitirá que residentes y visitantes recorran el litoral de manera segura, accesible y continua, fortaleciendo la integración entre las murallas, el mar y el sistema de espacio público turístico de Cartagena. El presupuesto estimado de este tramo asciende a $80.832 millones, y el tiempo para su ejecución sería de 12 meses.
El alcalde expuso la visión integral del proyecto. “Más allá de su dimensión física, el Gran Malecón del Mar debe ser entendido como un proyecto estructurante del nuevo sistema turístico de Cartagena”, explicó el alcalde. “Su desarrollo fortalece el turismo urbano costero, mejora la calidad de las playas, integra movilidad peatonal y ciclista, ordena el uso del borde marítimo, dinamiza la economía local, genera empleo y contribuye a la resiliencia frente a la erosión costera”, concluyó.
