Seis presuntos integrantes de la estructura delincuencial ‘Satanás’ fueron judicializados por, supuestamente, extorsionar durante casi tres años a conductores de transporte informal en la localidad de Bosa, en Bogotá.
Según la Fiscalía, la organización habría recaudado hasta 270 millones de pesos mediante cobros periódicos a los propietarios de los vehículos.
Así operaba la presunta red de extorsión en Bosa
De acuerdo con la investigación, las exigencias económicas afectaban a conductores de siete rutas de transporte informal que operaban en Bosa Estación, Bosa El Recreo, Bosa Porvenir, Bosa Santa Fe, Bosa San Bernardino, Bosa Brasil y Parques de Bogotá.
Los presuntos extorsionistas exigían a los propietarios de los vehículos una cuota colectiva de 13 millones de pesos mensuales, dividida en dos pagos quincenales de 6,5 millones. Para garantizar el recaudo, habrían amenazado con atentar contra la vida de los conductores o causar daños a sus automotores.
La Fiscalía indicó que, entre septiembre de 2023 y junio de 2026, la estructura habría obtenido hasta 270 millones de pesos mediante consignaciones periódicas a una billetera virtual.
En algunos casos, las víctimas presuntamente eran obligadas a designar a una persona encargada de recoger el dinero y realizar las transferencias.
Fiscalía relaciona las amenazas con el asesinato de un conductor y su hijo
La investigación también relaciona las intimidaciones con un hecho violento ocurrido el 24 de septiembre de 2023. Ese día, un conductor y su hijo menor de edad fueron asesinados, mientras que la compañera sentimental del hombre resultó herida.
Según la hipótesis de la Fiscalía, el ataque habría sido una retaliación por el incumplimiento de los pagos exigidos por la organización.
Seis personas fueron capturadas en distintas ciudades
Los procesados fueron identificados como Nesly María Iriarte Martínez, Liliana Paola Soto Fonseca, Mayfred Joselin Romero Loaiza, Manuel Alberto Ordóñez Chima, Juan David Oyola Galvis y Bill Kleiber Paz Chávez.
Las capturas se llevaron a cabo en Bogotá, Soacha, Cartagena, Barranquilla, Soledad y Medellín, durante procedimientos coordinados con el Gaula de la Policía.
Un fiscal de la Dirección Especializada contra las Organizaciones Criminales les imputó los delitos de concierto para delinquir agravado y extorsión agravada. Ninguno de los seis aceptó los cargos.
