Cartagena


Acceso de vendedores a playas piloto de Cartagena será limitado

El 1 de octubre se habilitará el ingreso al mar en las playas de Bocagrande y La Boquilla. Vendedores también podrán regresar pero no todos al tiempo.

JULIE GONZÁLEZ ORTEGA

10 de septiembre de 2020 02:00 PM

Se acerca una nueva etapa dentro de la fase del aislamiento selectivo en Cartagena y es la apertura de las playas, cuyos ‘pilotos’ se darán en Bocagrande, donde se habilitarán 700 metros a la altura del Hotel Caribe, y en Playa Azul La Boquilla, donde habrá un kilómetro habilitado. (Lea aquí: Playas de Bocagrande y La Boquilla serán las primeras en abrir)

Sin embargo la apertura se hará bajo protocolos de bioseguridad y los lineamientos del Ministerio de Salud para velar por el cuidado de los bañistas y así evitar que las playas se conviertan en un foco de contagio de coronavirus.

De esta manera, se informó que habrá zonas especiales para las ventas y que el ingreso a los comerciantes será limitado, con el fin de conservar la medida básica del distanciamiento.

“Los vendedores van a estar ubicados en un solo lugar. No pueden caminar, no pueden tener contacto, habrá una zona especial donde la gente podrá llegar a comprar pero obviamente con distanciamiento y con todas las medidas de bioseguridad”, expresó el secretario del Interior, David Múnera.

Por este motivo, algunas actividades como los masajes y otras que impliquen estrecho contacto quedarán restringidas.

“Vemos la reactivación embolatada”

Luis Jiménez, de la Asociación de Vendedores Turísticos (Asoventur), la cual agremia a 96 trabajadores de este sector, indicó que a pesar de que han adelantado capacitaciones en bioseguridad, aún ven la reactivación “embolatada” al no existir claridades de cómo ellos se incorporarán al piloto.

“Hasta el momento solo se han dirigido a los carperos y a los trabajadores que tienen sus módulos y kioskos pero de los vendedores ambulantes no se ha dicho nada. Estamos esperando a que salga el decreto del alcalde para reunirnos y ver como haremos con el Distrito porque sentimos que nos están marginando”, indicó.

Dentro de esta asociación se encuentran personas que están acostumbradas a vender artesanías, sombreros, objetos de playa, bebidas, entre otras cosas.

El grupo, que cuenta con confianza legítima por parte del Distrito, también expresó cierta preocupación por el regreso, ya que hechos como la persona que llegó de Bogotá el pasado 1 de septiembre y posteriormente falleció por coronavirus, les generan dudas sobre las medidas de bioseguridad con las personas que ingresan a la ciudad y con los que ellos en calidad de comerciantes siempre tienen contacto.

“A mis socios les he dicho que tengamos precaución y que esperemos a que avance la reapertura a ver qué pasa y así volver a las playas”, puntualizó Jiménez.