El 29 de octubre la Alcaldía de Cartagena expidió el Decreto 1180 del 2021, que mantiene medidas restrictivas para la contención del COVID-19 en el Corralito de Piedra, entre esas el toque de queda de 2 a 5 a. m, todos los días. El gremio de bares, gastrobares, discotecas y establecimientos nocturnos considera que son los más afectados por estas medidas y que está causando efecto contrario al aumentar el número de eventos clandestinos en la ciudad.
“El COVID en Cartagena ha disminuido ostensiblemente, las unidades de cuidados intensivos están prácticamente desocupadas, la mortalidad ha causa del virus también ha disminuido y frente a esas condiciones la ciudad se merece tener una mejor política de funcionamiento de reactivación de establecimientos de comercio, especialmente en el sector de las actividades nocturnas”, dijo María Teresa Vergara, presidenta de Asobares Cartagena.
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Para esta agremiación, el toque de queda ha impactado negativamente la imagen turística de la ciudad en medio de la reactivación, especialmente en temporadas cruciales como vacaciones de mitad de año y puentes festivos. “Santa Marta está en un 100% reactivada, es por eso que Cartagena debe replantear que hay que acabar con esos límites de horario, que lo que hacen es incentivar la actividades ilegales e ilícitas”, añadió.
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“Ese toque de queda debe ser abolido. En estos momentos tenemos reducción en casos de contagios de COVID-19. También son bajos los ingresos a las Unidades de Cuidados Intensivos, que se da gracias al buen comportamiento de la ciudadanía y la pedagogía desde los establecimientos comerciales. Pese a estos logros, el sector económico se sigue viendo afectado por estas restricciones, teniendo en cuenta que estos horarios nos impiden competir con otras ciudades turísticas como Cali, Medellín o Barranquilla, que llevan meses trabajando con horarios extendidos, sin toque de queda”, agregó Alejandro Sarasti, administrador de un establecimiento nocturno.
Asobares se refirió a las afectaciones que ha provocado la pandemia y las restricciones al gremio de bares, gastrobares y discotecas. “Entre 2019 y 2020, teníamos tres mil establecimientos inscritos en Cámara de Comercio. Hoy en día, podemos estar cerca de los mil. Es decir, que casi el 60% de los establecimientos de comercio han cerrado de manera definitiva. Hay muchas actividades clausuradas”, indicó Asobares.
La preocupación de la agremiación de establecimientos nocturnos radica en que los controles que se realizan son en su mayoría al empleo formal. “Cuando existen prohibiciones para el sector formal, la informalidad aflora”, concluyó María Teresa Vergara.
Tras las denuncias de falta de controles por parte del Distrito a actividades ilícitas en horario de toque de queda, el Secretario del Interior del Distrito, David Múnera, se pronunció.
“Nosotros todos los fines de semana realizamos caravanas de seguridad en todas las localidades, no solo a formales sino también a informales. Creo que hay que evaluar la evolución del virus estos próximos quince días, porque considero que el toque de queda que se está implementando ha sido adecuado para la ciudad, no solo para la reducción de contagios, sino que ha ayudado en problemas de seguridad”, recalcó Múnera.
